23/09/26

COFRADÍA DE SAN ILDEFONSO.


   En la Alta Andalucía, a raíz de la crisis de la caballería popular o villana tradicional, consecuencia de la oligarquización de la vida urbana, en las ciudades y villas surgieron una serie de hermandades y cofradías de hidalgos con marcada vocación militar y una sólida base religiosa para la defensa de la siempre peligrosa frontera.

   Estas entidades congregaban a los caballeros e hidalgos que se establecían en las zonas reconquistadas y repobladas y en la que la preeminencia de ingreso quedaba limitado por el origen social de los habitantes de cada villa o ciudad.

   Una d estas cofradías fue la se constituyó el jueves cuatro de julio del año de 1426, por el señor de Priego, Alonso Fernández de Córdoba, tercero de ese nombre, señor de Aguilar y de la villa de Priego de Córdoba, algunos miembros de la iglesia y oficiales y caballeros de la villa.

   Como en ese momento Alfonso Fernández de Córdoba era tan solo un niño de siete años, se piensa que la iniciativa debió surgir a propuesta de oficiales del concejo, de los religiosos  debió de partir o de miembros de la pequeña nobleza local, aunque también hay quien opina que pudo ser la materialización de una idea propuesta por Alfonso Fernández de Córdoba, segundo de ese nombre y abuelo del niño, aunque por los motivos que fuera no la puso en práctica, como tampoco el padre.

   El acto de fundación tuvo lugar en la iglesia parroquial de Santiago de la villa prieguense, siendo los actos presididos por el niño, previa autorización de su señora madre, Leonor de Arllano, encabezando al acto como señor en ese momento y en nombre de los señores futuros. Acompañaban al niño Juan Rodríguez, tesorero de la catedral de Córdoba y abad de Alcalá la Real y de Priego de Córdoba y el resto de los cofrades, de los cuales al final de este trabajo se relacionan en el Apéndice 1.

   Para ser cofrade había que ser propietario de uno a varios caballos y de armas suficientes, indicativo de que para ser miembro debían de contar con un estatus social significativo, lo cual excluía a la mayoría de la población, que como mucho podían ser los soldados de la cofradía.

   Para no dilatar este trabajo, en el citado apéndice re detallan las obligaciones a las que se sometían los cofrades, tanto en lo referente a sus personas, como a sus bienes y actuaciones.

   Se adoptó el nombre de San Ildefonso primero por la necesidad religiosa de buscar la protección de un santo defensor en una zona de extremo peligro fronterizo y segundo por ser ese santo por ser el de la devoción mariana y nobiliaria de la Casa de Aguilar.

   La formaban clérigos y soldados, aquellos con la obligación de decir misa en la sede de la Cofradía, la iglesia de Santiago y Santa María, en la festividad del patrón de la misma, y los soldados estaban obligados a mantener uno o más caballos y estar siempre prestos para acudir a la defensa de la villa y vengar la muerte de cualquier hermano de la Cofradía por parte de un enemigo.

   Su cuartel general era el castillo de la villa, que era donde tenían sus acuartelamientos, caballerizas y guarniciones, siempre listos para desplegarse ante cualquier señal de alarma que se conociera a través de las torres vigías. Y para que la fortaleza, la villa y su término estuvieran permanentemente custodiada, el rey, en 1439, eximió al alcaide de la fortaleza de prestar servicios a la corona fuera de la villa, siendo su único cometido la defensa de la misma y su municipio.

   En lo relativo a las acciones militares en que se vieron los individuos de esta Cofradía, no he encontrado ninguna información al respecto, pero es de suponer que al ser Priego de Córdoba una villa fronteriza, se vería sometida con relativa frecuencia al cruce de los nazaríes de la frontera para realizar saqueos y razzias al objeto de capturar ganado y hacer prisioneros y crear en la medida de lo posible el terror en las poblaciones cristianas.

   Por lo que a la Guerra de Grabada se refiere, es poco conocida en líneas generales la participación de la villa en general y de la Cofradía en particular; al ser villa de señorío, sus tropas formaban parte de las huestes de Alfonso de Aguilar, sin especificar su procedencias. No obstante eso, si se tiene conocimiento de algunos nombres concretos, como es el caso de participación de algunos caballeros en diversas campañas. Así, tenemos a Miguel Sánchez de Cañete y a Francisco Hernández de Zamora, que se hallaron en la toma de de la plaza de Málaga. Tenemos también los nombres de Gonzalo Ortiz de Luque, que se halló en la toma de la plaza de Loja, y a Alonso Ruiz de Tienda, del que no he hallado datos de en qué acciones se halló.

   Precisamente fueron estas incursiones, sobre todo el sitio al que las tropas de Muhammad VII pusieron a la villa en 1406, que afortunadamente para sus vecinos no puede ser tomado en esta ocasión, teniendo los nazaríes que levantar el sitio el catorce de diciembre, día de San Nicasio -que fue adoptado por patrón de la villa por ese hecho-, fue lo que a la postre decidió la creación de la Cofradía.

   Por lo que se refiere al distintivo de esta la misma, tampoco he encontrado documento alguno que me informe al respecto, pero al tratarse de una creación de la Casa de Aguilar, es bastante probable que su distintivo o estandarte fueran las armas de esta  casa, es decir en campo de oro tres fajas de gules, aunque también podía haber sido el blasón personal de Alfonso Fernández de Córdoba.

   Esto se puede ser ratificado si atendemos a un sello de placa que aparece en una escritura de fidelidad realizada entre Rodrigo Alfonso Pimentel, I conde-duque de Benavente, y Alfonso de Aguilar, señor de Aguilar, por la que se comprometen a defender sus personas y a aumentar sus estados señoriales, fechado el veintiséis de abril de 1467. Este Alfonso era hijo de Pedro Fernández de Córdoba y Arellano, hermano de Alfonso Fernández de Córdoba y Arellano, el que junto a su madre fundó la Cofradía.

   Dejo de estar operativa la Cofradía una vez concluido el asedio y conquista de Granada en 1492, aunque tampoco he averiguado cuanto tiempo más duró antes de su disolución. Sea como fuere, perdió su carácter militar y es probable que en primera instancia pasara a tener funciones meramente religiosas antes de su desaparición.


(Archivo Histórico Nacional)

Nota: La iglesia de Santiago y Santa María, sede de la Cofradía, ya no existe y se encontraba en la calle del mismo nombre dentro del casco histórico de la localidad, habiendo sido sus bienes repartidos por otras iglesias de la villa. De estos bienes, se conservan dos tablas de estilo hispanoflmenco de final del siglo XV que representan a Santiago en (la batalla de) Clavijo y Santiago preso. Así mismo, se conserva una arqueta en la que se trajo una reliquia de San Bartolomé, que se pueden encontrar expuestas en la iglesia parroquial de Asunción de esa villa cordobesa.

Apéndice 1

1426, Julio, 4, Priego

Fundación de la cofradía de San Ildefonso y ordenanzas por las que debía regirse

   En el nombre de la muy alta e muy Sancta Trenidadt Padre e Fijo e Spiritu Sancto, tres personas e un solo Dios verdaderogloriosos ençalsado digno de onrrar e alabar, el qual es nuestro Señor e fazedor, e criador de todas las cosas visibles e non visibles en el nombre e esfuerço e ayuda del qual este ayuntamiento se comenó e se ha de continuar. Et reconosçiendo que todo don perfecto e todo bien complido desçendio e desçiende de la su influençoa segund scrive Santiago en su Epistola, por tanto los cofrades diuso escriptos, reconosíendo que todo christiano, por esto que es nombrado christiano,  es en quanto sigue los pasos e carreras de Jhesu Christo, entendemos de nos inclinar e obedesçer sus mandamientos e ser obedientes a las sus sanctas palabras, en especial a las palabras que el dixo en su testamento: amat vos unos a otros, segund yo vos ame, mi paz vos doy e mi paz vos dexo. La qual paz es de tanta virtud que limpia los coraçones de todo rencor, e inclino las criaturas a ser amar e querer las unas a las otras e obedesçer los mandamientos e seguir las carreras de nuestro redemptor Jhesus Christo, porque nos faga dignos de ser de los sus escogidos que el llamara el dia de Yjyzio: venid vos bendichos del mi padre.

   E concordando con lo susodicho e poniendo por obra, por ende yo Alfon Fernandez, señor de Aguilar e de la villa de Priego con licencia e otorgamiento de mi señora madre tutora doña Leonor de Arellano, por mi e por todo señor que por tiempo fuere de la dicha villa de Priego; et yo Juan Rodriguez thesorero de la eglesia de Cordoba e de Alcala e de la dicha villa de Priego, por mi e por todos los sucesores que después de mi fueren abades; et yo Alfon Ramirez e Matheo Sanchez e Anton Ferrandez clérigos beneficiados de la eglesia de Sancta Maria de Priego, por nos e por nuestros sucesores; e Pero Gomez de Morales, alcayde, e Fernand Ruyz de Pernia, Alcayde, e Lope Alfon Carrillo e Juan Fernandez Vaquero e Miguel Sanchez de Chinchilla, e Juan Sanchez, jurado, su hermano, e Pero Gonçalez, adalit, e Martin Gonçalez, ofiçial, e Alfon Fernandez, jurado, e Alfon Goçalez de Yebra, jurado, e Juan Rodriguez de Cordoba, e Juan Sanchez ofiçial, el Garcia Fernandez de Cuenca ofiçial, e Miguel Sanchez de Toro ofiçial, e Miguel Garcia de Ventrosa alguazil, e Miguel Lopez adalid, e Pedro fijo de Juan Rodriguez de Luque, e Alfon Lopez alcalde, e Juan Alfon trompeta, Juan Lopez de Amor el moço, Gonçalo Sanchez fijo de Pedro Sanchez, Gonçalo Lopez fijo de Alfon Gil, Juan Paez, Nuño Fernandez, e Pero Romirez, Garcia Ferrandez de la Peñuela, Martin Ferrandez de Pegalfajar, Gonçalo Diaz Finojoso, Pero Diaz de Cuenca, Juan Gomez escribano, Diego Fernandez de Baena, Gonçalo Martinez fijo de Juan de Ortega, Pero Sanchez de Benares, Ruy Diaz de Berrio, Pero Ferrandez fijo de Pero Benito, Martin Lopez Alcayde de Zagrilla, Alfon Ferrandez de Medina, Juan Ruyz de Baena, Pero Ferrandez Calvo, Juan Garcia de Villafrades, Ruy Gonçalez de los CAvallos, Juan Garcia de Jahen, Juan Sanchez de Montemayor, Juan Perez escudero, Benito Garcia de Castro, Alfon de Luque, Lazaro García almocadén. Conoscemos e otrogamos que estando todos concordados, queriendo aver etre nosotros amor e paz e concordia queremos de aqui adelante ser todos concordados en amar e servir e loar al nuestro poderoso redentor Jhesu Christo e seguir sus mandamientos e carreras e por su amor amar unos a otros en el su amor, segund el mando, porque el por su passion que por nos resçibio nos de graçia que bivamos bien en su serviçio en este mundo presente e en el otro nos faga dignos de meresçer  ver la su sanctificada faz, et por quanto nos non somos dignos de lo asi alabar nin de loar en la manera que deve ser loado, rogamos a bien aventurado Sancto Ylefonso devot capellan de la nuestra abogada e señora la Virgen Sancta Maria, que sea nuestro procurador e abogado e lieve nuestras plegarias ante el, ala qual por su serviçio e amor queremos fazer onrra e vocaçion cada año a amor de Dios e de toda la corte çelestial, la qual fiesta e vocaçion nos queremos servir e onrrar faziendole en aquel dia onrra e serviçio en la eglesia del Apostol Santiago de la dicha villa de Priego en el altar donde se fase la dicha su vocaçion, e oir devotamente las biesperas e la misa con candelas açendidas por su amor, porque sea nuestro procurado e ruegue a Dios por nos, et dende continuar esta nuestra regla de amos e concrdançia e obediencia siguiendo las carreras de suso dichas que nuestro Salvador Jhesu Christo siguió, porque seamos dignos de aver la su gloria, la qual gloria nos quiera heredar el que sin fin bive e regna por siempre jamás amen.

   Primeramente establesçemos hermandat e cofradía etre nos, los sobredichos et por todos los cofrades que después de nos vinierene en nuestra cofradía estodieren e quisieren estar,  que por serviçio de Dios e de nuestro señor el rey e por el serviçio del dicho nuestro señor don Alfonso Ferrandez en pro e onrra de los vezinos e moradores de la dicha villa de Priego e para defendimento della contra los moros enemigos de la fe, et porque la dicha villa este poblada de cavalleros, por los quales la tierra es defendida, e porque los vezinos e moradores della puedan mas seguramente bevir e labrar e criar, por ende estavlesçemos la dicha cofradía con estas condiciones que diuso se siguen.

    E las ordenanças que nos los dichos cofrades devemos guardar son las que se siguen:

   Ordenamos que la vigilia del dicho aventurado Sancto Ylefonso e otro dia de su fiesta, que los clerigos que agora son e serán por tiempo, que digan las biesperas del dicho Santo Ylefonso e otro dia missa de requien por la anima de Pero Ferrandez, mi padre que Dios de Sancto Parayso. Et por esto los clérigos non lieven ni les den preçio ninguno nin sean obligados a ninguna de las ordenanças de la dicha cofradía.

   Otrosi ordenamos e establesçemos que la Biespera de Sancto Ylefonso que todos los sobredichos aqui contenidos e los que de aqui adelante fueren en la dicha cofradía, que en tañiendo a biesperas en la vigilia de la dicha fiesta vayamos luego a la eglesia de Santiago, donde fazemos su fiesta segund dicho es a oyr la dichas biesperas e tener candelas e çirios ençendidos, e otro dia a la miss, e que este dia u otro dia quando los dichos cofrades ordenaren que coman todos en uno una yantar para la qual, yo el dicho Alfonso Ferrandez señor de la dicha villa, por mi e por todo señor que despues de mi fuere de la dicha villa, otrogo e me obligo de dar para esta yantar de cada un año para siempre tres carneros e cincuenta libras de vaca e pan e vino quanto fuere menester para los dichos cofrades para la dicha yantar.

   Otrosi ordenamos e establesçemos que los cofrades que agora son o fueren de aqui adelante en todo tiempo que mantengan caballo cada uno, o caballos.

   Otrosi, porque siempre la villa este en todo su ser e poderío de cavalleros, e no se amenguen los caballos, ordenamos e establesçemos que si algund cofrade desta cofradía perdiere su caballo o cavallos de muerte natural o gelo mataren en pelea de moros o fuere rebentado en pos de los moros enemigos o se le lisiare para que del no se pueda aprovechar curando del, sobre juramento que faga no alquilándolo ni prestandolo a persona ninguna, que el dicho señor don Alfon Ferrandez o todo señor que fuere de Priego que le ayude para comprar otro caballo a la persona a quien se le murió con ciento maravedíes, e el dicho abad e todos los otors cofrades que le ayuden con cada quince maravedíes, e estos maravedíes que cada uno oviere de dar que gelos den cada uno de los cofrades del dia que muriere el dicho caballo fasta un mes, e si lo non contentaren cada uno de los dichos cofrades, que los dichos alcaydes o qualquier dellos sean tenudos de los mandar prendar e mandar vender sus prendas e luego pagar e luego rematar. Et el dicho abad que de poderio al vicario que agora es o fuere por tiempo que de sus bienes e rentas que oviere de aver de la dicha villa de Priego cobre los dichos quince maravedíes segund que los dichos cofrades los pagaren para ayudar a comprar el caballo del cofrade a quien se le murio.

   Otrosi ordenamos que quando alguno de los cofrades que agora son os eran por tiempo desta dicha cofradía acaesçiere ser preso en tierra de moros o muerte o fijo suyo o paniaguado, que los otros cofrades con mandamiento del dicho señor de Priego o de cualquier de los alcaydes o de quine con derecho devan, que entren e fagan prenda por el , asi de muerto como de preso, que ayan de sacar de tierra de moros. Et cualquier cofrade que alla non fuere de aquellos que los alcaydes mandaren ordenadamente, sirviendo cada uno, non seyendo ninguno agraviado escriviendose los servicios que a cada uno fase porque sirva  todos por igual, que pechen veynte maravedíes para las obras de la eglesias desta dicha villa.

   Otrosi ordenamos que qualquier cofrade que quisiere salir de la dicha cofradia que non pueda, salvo con liçençia de los dichos cofrades, los quales gela pueden dar veyendo las causas legitimos porque el dicho cofrade non puede mantener caballo, de pobreza o de vejez. Et porque esto sea firme e valedero otorgamos esta carta de ordenación de cofradia delante estos escrivanos públicos, que es fecha en la dicha villa de Priego jueves quatro dias del mes de Jullio, año del nasçimiento del nuestro salvador Jhesu Christo de mil e quatrçientos e veynte e seys años.

   E yo el sobredicho thesorero e abad, considerando en como esta dicha cofradia e hermandat es serviçio de Dios e de nuestro señor el rey, pro e onrra de la tierra e guarda de los cristianos que non sean cativos, la otorgo por mi e por mis sucesores e lo do auctoridat que vale e sea firme agora e por siempre, e la firme de mi nombre e la selle con mi sello.

   Yo thesaurarius et Abbas.

   Yo Juan Gomez, escrivano publico de la villa de Priego a la merçed de mi señor don Alfon señor de Aguilar, fuy presente a todo lo sobredicho et so testigo      (Rúbrica)

   Yo Juan Gonzalez, escrivano publico de la villa de Priego a la merçed de mi señor don Alfon señor de Aguilar, fuy presente a todo lo sobredicho e lo fiz escrevir e so testigo, e fiz aqui este mio signo  (signo) en testymonio de verdat      (Rúbrica)

Apéndice 2

   1426, Julio, 30, Córdoba

   Doña Leonor de Arellano, como tutora de don Alfonso Fernández de Córdooba, señor de Priego, acepta y confirma la fundación de la cofradía de San Ildefonso.

   Otorgo e conozco yo, doña Leonor de Arellano, como madre e tutora legitima que so de don Alfon señor de Aguilar e de la villa de Priego, mi legitimo fijo e fijo de Pero Fernandez señor que fue de las dichas villa, cuya anima Dios aya, e en nombre del dicho don Alfon e de los señores que despues del fueren de la dicha villa de Priego, de aver por firme e tener e guardar e conplir una carta otorgada por don Juan Rodriguez, thesorero de la eglesia de Córdoba e abad de Alcala la real e de la dicha villa de Priego, et por çiertos clérigos benefiçiados que agora son, e por çiertos vezinos e moradores de la dicha villa de Priego, sobre razón de la cofradia de Sant Alifon (sic) que se ha de fazer e celebrar en la eglesia de Sanctiago de la dicha villa de Priego, segund que esto e otras cosas que mas largamente por los sobredichos fue otorgado convenido e tractado e sosegado et por la dicha carta paresçe la qual fue otorgada por Juan Gomez e Juan Gonçalez, escrivanos públicos de la dicha de Priego, por quanto la dicha cofradia fue e es ordenada e todo lo en la dicha carta contenido a serviçio de Dios e a serviçio e pro de nuetro señor el rey e del dicho mi fijo don Alfon, e pro e bien de los dichos abad e clérigos e vezinos e moradores de la dicha villa de Priego, e a defensión de los sobredichos e de la dicha villa e poblamiento della, e lo fizieron e otrorgaron de mi consentimiento e plazenteria e autoridact. Por ende, yo, la dicha doña Leonor, e por fierme e por valedera la dicha cofradia e la dicha carta e todo lo en ella contenido, e lo apruevo e quiero que vala e sea firme e guardada en todo, segund que en ella se contiene agora e para siempre jamás como madre e tutora del dicho don Alfon, mi fijo, e en su nombre.

   Et porque esto es verdat e non venga en dubda, otorgue esta carta e firmela de mi nmbre ante Alfon Gonçalez de Cordova, escirvano e notario publico del rey, al qual rogué que la firmase e signase con su signo e nombre, e rogué a los presentes que fuessen dello testigos.

   Que es fecha en la muy noble çibdat de Cordova, treynta dias de Jullio, año del naímiento de nuestro salvador Jhesu Christo de mil e quatrocientos e veynte e seis años. Testigos que a esto fueron presentes: Alfon Deslava, e Anton Ruyz, e Diego Ruyz.

   Doña Leonor   (Rúbrica)

   Yo Alfón Deslava   (Rúbrica)    Yo Anton Ruyz   (Rúbrica)   

   Yo Alfon Gonçalez de Cordova escrivano del rey nuestro señor e su notario publico en la su corte e en todos los sus reynos, por ruego de la dicha doña Leonor con los dichos testigos so testigo e la fiz escribir ( ¿?  ) e fize aqui este mio signo  (Signo) Yo Alfon Gonçalez    (Rúbrica)

La imagen del castillo ha sido tomada de 

https://www.subbeticahoy.com/priego/ayuntamiento-priego-formaliza-compra-casa-castillo-culminar-recuperacion-monumento/20260528122331045932.html

 Soldado Español

Málaga - 2026

21/09/26

CENTENAR DEL GLORIOSO SAN JORGE O CENTENAR DE LA PLOMA


 Bandera del Centenar del Glorioso San Jorge

   El Centenar de la Ploma tiene su origen, probablemente, en los tiempos del rey Jaime I, cuando se creó una compañía de 100 ballesteros encargada de escoltar y proteger la Senyera de la Ciudad y Reino de Valencia. Se trataba de una milicia de cuerpo de ataque y de choque contra huestes enemigas  del Reino de Valencia.

   Este grupo militar de combate perfeccionó su formación con Don Pedro IV de Aragón y II de Valencia el tres de junio de 1365, durante el asedio de Murviedro, en plena guerra con Castilla. Parece que esta concesión fue una compensación por los servicios prestados por la hueste o milicia urbana de Valencia en esta guerra, pues hacía tiempo que la ciudad pedía la creación de una milicia fija que se pudiese reunir con rapidez, contra la lentitud que supone la convocatoria ciudadana de huestes.

Se denominó ‘Centenar del Glorioso San Jorge’, por estar bajo la advocación de este santo. Popularmente, ya eran conocidos como el ‘Centenar de la Ploma’ (pluma), por la característica pluma que llevaban los ballesteros en el birrete. Con este nombre pasaron a la historia.

   En 1470, el Rey Juan II amplió el privilegio otorgado al Centenar de la Ploma concediendo un sueldo a sus miembros y la facultad de portar todo tipo de armas. Sin embargo, después de la batalla de Almansa sufrió un duro golpe, con la abolición de los fueros y privilegios, pasando a la clandestinidad. Siglos después el Centenar de la Ploma sigue más vivo que nunca y forma parte de uno de los capítulos más brillantes de la historia de Valencia.

Organización de la milicia

La estructura inicial de la compañía militar principal del Centenar de la Ploma estaba formado por 100 ballesteros, divididos en dehenes (10), cada una mandada por un capità de dehena. El capitán de la compañía era, oficialmente, el Justicia Criminal de Valencia, que era el cargo municipal encargado de llevar la Senyera en la batalla y en los desfiles. La composición social del Centenar era plural y estaba establecida en 10 hòmens de paratge (nobles), 30 de la mà major (alto estrato social), 30 de la mà mitjana (estrato social medio) y 30 de la mà menor (estrato social bajo), según la división social urbana, establecida por Francesc Eiximenis, fraile franciscano nacido en Gerona, en 1340 y que murió en Perpiñán, en 1409, catalán que escribió en la bella lengua valenciana, profesó en el convento de franciscanos de su ciudad natal (1352) y estudió teología en Valencia, Colonia, París y Oxford; volvió a Cataluña (1371) y residió en Valencia más de 20 años. Participó en la resolución de los problemas sociales y religiosos de su época.

   Pues bien, la provisión de individuos para configurar esta milicia estará al cargo de los Jurados y del Consejo General de la Ciudad, cuyos miembros, antes de recibir el nombramiento, se someterán a una "probanza" ante el gobernador. Una vez admitidos, acudirán a la Casa de la Ballestería y en presencia de "los caps de dehena" recibirán las insignias de San Jorge. Acto seguido, y ya investidos, según se desprende del privilegio real, oirán la Santa Misa y antes de la lectura del Evangelio realizarán el juramento bajo el que se comprometen públicamente a permanecer fieles al Rey, a su servicio y al de la ciudad. Su uniforme será una dalmática de lienzo blanco, con la cruz roja de San Jorge al pecho y espalda, y un casco con una pluma de garza, detalle este de dónde le viene el nombre de "la ploma". La milicia tendrá su casa en la ciudad, que se construirá cerca de la que se llama calle de las Barcas.



Retablo del Centenar de la Ploma. Abajo a la izquierda, un soldado de esta Compañía

   Fue el 23 de julio de 1376, cuando se amplió la milicia con 100 hombres a caballo, distinta de la de los ballesteros, pero también con la función de proteger el estandarte real, y que fue creada en las Cortes Generales de Monzón, por el mismo Pedro el Ceremonioso, a pesar de que las ordenaciones no se elaboraran hasta 1391 durante el reinado de Juan el Cazador, este nuevo cuerpo de combate de 100 hombres estaba distribuido por 70 hombres a caballo armados y 30 jinetes con armas ligeras. Queda estructurado el Centenar en 3 cuerpos de ejército, 100 caballeros, 100 ballesteros y 100 arcabuceros. La compañía de ballesteros es la que suele rendir siempre los máximos honores, esta Compañía introducirá también 50 jinetes con ballesta ligera y quedará definitivamente formada por 50 caballeros-ballesteros y 50 ballesteros de a pie, con ballestas más pesadas y así queda escrito en los anales de nuestra historia.

   El rey Juan II de Aragón en 1470, amplió el privilegio otorgado al Centenar de la Ploma concediendo un sueldo a sus miembros y la facultad de poder portar todo tipo de armas, y en todo momento, aunque el arma característica del Centenar es la ballesta, también solían estar equipados con espada, daga, lanza o arcabuz. Las prácticas de tiro solían hacerlas en el Muro de Quart junto a las torres.

La Solicitud de los cofrades ante el rey Juan II:

 

1- Súplica de la confirmación y exposición de los servicios prestados por el Centenar de la Ploma. El privilegio a confirmar decía:

“Primerament, Senyor, attenent que, per priviliegi otorgat al dit Centenar, per l’alt rei En Pere, sots calendari de tres de juny any Mil CCC LXV, són atorgades al dit Centenar certes gracies, indults e prerrogativas segons per la tenor d’aquell appar”.

(Véase que no indica nada de la creación o fundación, sino de la concesión de privilegios).

2- Solicitud de pena pecuniaria contra el que hiciera oposición a los privilegios del Centenar.

3- Petición de un salario, de tres sueldos y seis dineros, moneda valenciana.

4- Facultad de llevar toda clase armas en todo momento y lugar.

   El Rey Juan II aprobó y confirmó el 18 de julio de 1470 dichos privilegios, ordenado respetarlo, bajo pena de 2000 florines de oro. El 28 de octubre de 1479, Fernando el Católico confirmó también, de nuevo el mencionado privilegio.[2]

   Parece ser, a pesar de que la documentación conservada no lo explicita, que la compañía renovaba cada dos o tres años a la mitad de sus miembros, consiguiéndose así que siempre hubiese un 50% de ballesteros nuevos, y otro 50% con experiencia.

Símbolos del Centenar de la Ploma

La bandera de San Jorge era la enseña propia de la Compañía. Por emblema una ballesta encima de una cruz de San Jorge, y debajo el lema de la compañía: «In te, Domine, speravi; non confundar in aeternum»

El uniforme consistía en una pieza de lienzo o tafetán blanco con cruz de San Jorge delante y detrás, por encima de su ropa, al que añadirían una cota de malla. En el casco llevaban una pluma de garza que daba nombre a la compañía.

La Cofradía de San Jorge

   Seis años después de la creación del Centenar de la Ploma, algunos de sus ya antiguos miembros solicitaron a Pedro el Ceremonioso la creación de una Cofradía bajo la advocación de San Jorge, que fue concedida por privilegio el 10 de julio de 1371. Entre las funciones de la cofradía estaba la de velar enfermos, acompañamiento de difuntos y cámara mortuoria, un encuentro anual de la cofradía, y fiestas y banquetes por San Jorge.

   La cofradía estaba formada por un máximo de 100 hombres y 150 mujeres. En 1391 pidieron al rey Juan I y a la reina que se hicieran cofrades, y el rey amplió el número de cofrades a 500 hombres y 600 mujeres, y les otorgó algunas exacciones.

   En la casa de la Cofradía de San Jorge, situada en el barrio de la parroquia de San Martín, tuvo lugar en el otoño de 1519 la primera reunión de los agermanados[3] en los primeros momentos de la revuelta de las Germanías.


Estatua del Ballestero del Centenar de la Ploma presente en la Generalidad Valenciana. 
Realizada por Salvador Furió Carbonell.

Soldado Español

Málaga - 2026

ORDEN DE LA BANDA

 

   La Orden de la Banda fue una orden militar de tipo laico y caballeresco -una de las primeras de este tipo tras la creación de la Orden de San Jorge en Hungría en 1326- fue fundada en 1332 por Alfonso XI de Castilla El rey, intentando cimentar su poder sobre la levantisca nobleza, ordenó que ciertos caballeros de su mesnada vistieran como él paños blancos con una banda de tafetán negra que, al parecer, él mismo había diseñado. Los colores fueron cambiando a lo largo de la historia. Se concedía a estos caballeros el derecho a llevar adornos de oro y plata por ser caballero de la Banda de Oro.

   La Orden de la Banda llegó a convertirse en elemento clave del discurso político y emblemático de la dinastía Trastámara, hallándose ya desaparecida para 1474.

Historia

Orígenes (1330-1332)

   Interesado Alfonso XI de Castilla promocionar a determinados grupos urbanos con la idea de formar un nuevo entramado cortesano frente a la nobleza rebelde, entre 1330 y 1332 forma un grupo de fieles caballeros o escuderos a los que el rey dotó de unos vestidos identificativos -una banda negra sobre paños blancos- con objeto de restaurar «las obras de caballería». Esta nueva comunidad de hábito actuaría como una sociedad torneística promocionada por el poder real, como sucede en las fiestas de Valladolid de 1333.

   Efectivamente, usando como entorno las fiestas de una ciudad importante como Valladolid y ordenado el torneo en función de todas las reglas de caballería, la lid opuso, el día de Pascua florida, el rey y los caballeros por él armados a todos los demás caballeros, escuderos o hijosdalgo del reino. El terreno abierto que se extendía al sur de la ciudad allende la Puerta del Campo sirvió de liza y se montaron en él dos grandes tiendas. Según la más pura tradición caballeresca , el rey tomó parte en ella de incógnito.

   Queda claro que no se trataba de una fiesta netamente urbana, sino que tenía una intención como hemos dicho antes torneística para poner a prueba a los caballeros, que se entrenaran, hicieran alarde de sus capacidades y demostraran, aquellos que eran miembros de la Orden o aspiraban a serlo, que eran acreedores a ello.

      En esta Orden el rey decidió que ingresaran, aparte de sus hijos y hermanos a nobles enfrentados a sus hermanos más poderosos, es decir, a los segundos y terceros hermanos, que no pillaban nada, pues todo se lo que daba el mayor, lo cual acaba siendo fuente habitual de las disputas contra el gobierno real. En línea con su antepasado Alfonso X, Alfonso XI, teniéndolos como aliados, lo que pretendía era reforzar el poder del monarca los caballeros calatravos y muy posiblemente atrajese a Villarreal, prosiguiendo la política de repoblación del rey Sabio, a varios caballeros de la Banda.

   “Llamabanse Cavalleros de la Banda, porque trayan sobre si una correa colorada, ancha de tres dedos, la qual a manera de estola la echavan sobre el onvro izquierdo, y la añudavan so el braço derecho. No podia dar la vanda sino solo el Rey, ni podia ninguno recivirla, sino fuese hijo del algun Cavallero, o hijo de algun notable hidalgo y q̃ por lo menos uviesse en la corte x. años rendido, o al Rey en las guerras de Moros servido...”

   Como se ha insinuado antes, tenían vetada la entrada en la Orden los hijos primogénitos de los caballeros por ser los mayorazgos, de modo que quienes tenían acceso era los segundos y terceros que no heredaban patrimonio, dado que la intención del rey era dar importancia a los hijosdalgo de la corte que de bien poco patrimonio o ninguno gozaban.

   El día en que estos individuos recibían la Banda, es decir, el del ingreso en la Orden, hacían al rey pleito homenaje de guardar la regla de la Orden, cumpliendo con los artículos del Libro de la Banda, el cual dotaba a la nueva orden de su propia teología política y su dispositivo ético. La Banda se concebía como una extensión del cuerpo del rey, en la que se ingresaba a través del vínculo feudal del vasallaje y no a través de una investidura caballeresca, ampliando poco a poco su base.

   El incumplimiento de estas normas recibía el correspondiente castigo y al no ser un juramento religioso no les suponía un pecado que limpiar con penitencias.

   Tenían una serie de reglas de inexcusable cumplimiento, como por ejemplo

- debían acudir a cualquier llamado del rey durante diez años en su casa o en defensa del estado cada vez que este lo requiriera y caso de no cumplir, se le privaría de su patrimonio y sería desterrado,

- debía el caballero de esta Orden ser siempre sincero con el rey y con el estado, mantener su fidelidad a ambos,

- debía denunciar cuanto en contra del rey y del estado escuchase y caso de no hacerlo sería echado de la corte a perpetuidad y, desde luego, privado de la Banda y sus privilegios,

- debían los miembros ser parco en palabras, huir de la mentira como de la peste y caso de ser pillado en alguna, sería privado durante un mes de su espada,

- debían procurarse la compañía de hombres sabios y de hombres versados en el arte de la guerra y huir de la compañía de mercaderes, plebe, rústicos... y caso de ser visto en compañía de estos, sería reprendidos por su maestre y un mes de reclusión domiciliaria,

- ser fieles a su palabra y a sus amigos,

- debía el caballero de la Orden contar en su domicilio tanto con buenas armas -espadas y lanzas principalmente- como con buenos caballos y si se probase que no se cumplía a rajatabla con el mantenimiento de armas y caballos, eran reprendidos y perdiendo durante un mes el nombre de caballero de la Banda y siendo llamado escudero,

- debían circular a caballo y de ninguna manera en mula, portar la Banda, entrar en palacio con la espada, comer siempre acompañado,

- nunca debían quejarse de las heridas ni vanagloriarse de sus hazañas, siendo reprendido caso de hacerlo por el maestre y no visitado por los demás caballeros durante un mes,

- por supuesto estaba tajantemente prohibido el juego, empeñar las armas o las ropas con sus penas correspondientes...

   En fin, una serie de normas que quedaron recogidas en unos Estatutos.

   Se conservan tres relaciones de miembros de la Orden de la Banda. La primera es de alrededor de 1332; la segunda es unos años posterior, puede que de 1348. La tercera la ofrece fray Antonio de Guevara en sus Epístolas familiares, pero no es muy fiable, como todo lo que en general salió de las manos del obispo de Mondoñedo, pero es la única que he encontrado.

   Los infantes Pedro, Enrique y Tello                                                               Don Fernando Alfonso

   Carlos de Guevara,                               Don Juan el Bueno,                          Alvar García de Albornoz,  

   Garcí Joffe Tenoria,                             Lope Díaz de Almazán,                    Diego García de Toledo,

   Fernán Pérez Ponce,                            Gonzalo Ruiz de la Vega,                Fernán Enríquez,

   Garcilaso de la Vega,                            Pero Fernández,                               Garcí Fernández Tello,

   Juan Estévanez,                                    Juan Alfonso de ¿Cariello?,            Martí Alfonso de Córdova,

   Juan Alfonso Benavides,                     Garcí Gutiérrez de Gajalba,            Fernán García Duque

   Diego Fernández de Castriello,          Pedro González de Agüero,            Ýñigo López de Horozco,

   Juan Fernández de Bahamonde,       Gutierre Fernández de Toledo,     Alfonso Fernández Alcayde,

   Pero Ruiz de Villegas,                          Ruy Ramírez de Guzmán,               Enrique Enríquez, el Mozo

   Ruy González de Castañeda               Juan González de Bazán                  Suero Pérez de Quiñones

   Sancho Martínez de Leyva                  Fernán Carriello                               Pero Trillo

   Perálbarez Osorio                                 Gonzalo Mexía                                  Pero López de Padilla

   Juan de Rojas                                        Juan Rodríguez de Villegas            Don Juan Núñez   

   Mendoro Drigues de Viesma              Alfonso Fernández Coronel           Juan de Cerejuela

   Fernán Pérez Puertocarrero               Orejón de Liébana                           Gómez Capiello

   Juan Rodríguez de Cisneros               Juan Tenorio                                     Juan Fernández del Gadillo

   Don Gil de Quintana                            Beltrán de Guevara                          Diego Pérez Sarmiento

   Ombrete de Torellas                            Juan Fernández Coronel                 Alfonso Tenorio

   Ninguna de ellas expone el elenco completo sino principalmente a los nobles de Castilla; pues a forma de apaciguar la guerra de bandos en las provincias vascas muchos nobles recibieron la Banda en Guipúzcoa y Vizcaya entre los años 1332 y 1333.

   Sobre esta lista, con algunos nombres más, existe un libro titulado Caballeros iluminados de la Real Orden de la Banda, realizado por Ángel M. García A. en 2021 que presenta los escudo de cada uno de ellos y unas breves notas.

      Durante el reinado de Pedro I se estableció una peculiar relación entre la Orden de la Banda y el grupo de los donceles, es decir, los hijos de nobles que se criaban junto al príncipe recibiendo un encuadramiento militar. Este cuerpo militar, configurado en tiempos de Alfonso XI como contingente de caballería ligera, se consolida ahora como guardia personal del rey y cantera de la orden de la Banda.

      El rey Juan I emprendió un programa de oficialización de la Orden insertando una versión reducida del Libro de la Banda, llamado Segundo Ordenamiento en los cuadernos de Cortes compilados durante su reinado. La Orden adquiría entonces un valor paradigmático que podía inspirar otro tipo de ensayos religioso-caballerescos como la cofradía cacereña de Nuestra Señora del Salor, fundada por el rey Juan en 1383 imitando a la de la Banda.

   Durante el reinado de Juan II se acuñó hacia 1442 una nueva moneda de oro con la enseña de la Orden, dos dragantes opuestos con la banda dorada, la llamada por ello dobla de la banda.

  Episodios militares

   No he encontrado muchos episodios militares en los que se hallara esta Orden. Los hallado es:

1- Batalla del Saldado: el treinta de octubre de 1340, los caballeros de esta Orden se hallaron en esta batalla, teniendo un papel destacado. En dicha batalla, portaba el estandarte de la Orden el alférez mayor Pedro Ruiz Carrillo y  junto a los caballeros  tomaron parte en la contundente carga de caballería pesada que destrozó las líneas del campamento de los benimerines y de las tropas granadinas que les apoyaban. Los ejércitos estaban formados por unos sesenta y seis mil hombres el musulmán entre benimerines y nazaríes. Las huestes cristianas sumaban alrededor de veintidós mil hombres, entre las tropas reales, tropas portuguesas, de las órdenes militares y de las milicias concejiles y episcopales.

2- Asedio de Algeciras: Entre 1342 y 1344, se hallaron los caballeros de la Banda en el sitio y asedio puesto a la ciudad de Algeciras, una de las campañas militares más duras de la Reconquista, donde los caballeros de la Orden competían por realizar las gestas más arriesgadas, aunque no solo ellos, pues se sabe de algunos que no eran miembros de la Orden pero que por su notable valentía, arrojo y tenacidad fueron premiados con ser investidos caballeros de la misma, como fue el caso de ubetense Íñigo López de Orozco, quien estaba al cargo de abrir trincheras y fosos para la protección del campamento,

   “...los trabajos en tanto iban progresando; pero con el temor que el sitio se prolongase mucho tiempo, abriéronse nuevas trincheras y fosos para fortalecer el campamento bajo la dirección de Íñigo López de Orozco.”

hallándose luego al mando una gran bastida de madera frente a la Puerta del Fonsario, que aunque fue destruida en una salida de los defensores de la plaza, fue nuevamente construida, pudiendo continuar asediando y disparando contra la puerta sin cejar.

   En el Poema de Alfonso Onceno, se identificaba a los moros con un dragón

VII- La Batalla del Estrecho

Estrofa 1569

(Arenga del rey castellano)

“Non ayades que temer

destos moros, que son pocos:

Convusco cuido vencer

aqueste dragón de Marruecos.

 

Aqueste sera su fin;

Dios nos querrá ayudar

que el rey banamarin

nos non podrá escapar...”

y le da a la Orden un papel muy principal. Sobre esto el poema tiene varias estrofas:

II- Mayoría del rey

Estrofas 279 y 280

(Alabanza de Alfonso XI)

coraçón de gran poder

contra los sus omezieros;

fizo la Vanda traer

a todos sus caballeros

 

e dobloles las quantías

por la Vanda más valer:

todas estas cortesías

el buen rey mandó fazer. 

VI- La Batalla del Estrecho

Estrofa 1011

(Alfonso XI lanza un llamamiento a la cristiandad)

Con él muchos caballeros

que le fagan omenaje

los de la Banda, braceros

homnes de muy gran linaje

Estrofa 1434 

(El ejército cristiano marcha sobre Tarifa. Arenga de sus reyes)

En esta lid entraré

como siempre fablaran,

los de la Vada veré

como me aguardarán

Estrofas 1559 y 1560


(Arenga del rey castellano)

“Ya el día mucho anda:

¡esforzar la Cristiandad!

Caballeros de la Vanda:

¡hoy veré vuestra bondad!

 

¡Esforçar, non temer cosa

en ferir de la espada,

que la Vanda muy fermosa

oy sea por vos onrada!

VII- Batalla del Salado 

Estrofa 1675

(Entra en combate Alfonso XI contra el infante Audalla)

Con gran braveça entera

los de la Vanda llamó

salió de la costanera

la delantera tomó

VIII- Cerco de Algeciras

Estrofa 2332

(Se envía una flota en ayuda de Algeciras)

Cavalleros de la Vanda.

El rey les dio conplimiento,

assaz de mucha vianda

e fízoles libramiento.

   3- Batalla de Aljubarrota: El catorce de agosto de 1385, se enfrentan en la localidad de Aljubarrota los ejércitos castellano y portugués, batalla en la que nuestra Orden, a pesar de combatir con denuedo, sufrió, junto al ejército castellano una durísima derrota.

   Efectivamente, en la batalla su pendón junto con el pendón real y el alférez Lope de Ayala fue hecho prisionero junto a otros miembros de la Orden y del ejército, amén de los que cayeron muertos, lo que la dejó muy mermada de miembros, obligando a que Juan I se viera precisado a conceder la divisa, la Banda, a las mujeres de Palencia, pues al no hallarse los hombres en la plaza por estar fuera sirviendo al rey, estas hicieron en 1837 una férrea defensa de la plaza frente a las tropas de Juan de Gante,  duque de Láncaster, en su campaña para reclamar el trono de Castilla, saliendo incluso a combatir a los ingleses en campo abierto y ponerlos en fuga.

   Desde entonces, obtuvieron de Juan I el privilegio y derecho a llevar la banda dorada y lucir los colores oro y gules en sus ropas y tocados

«...como las traen los caballeros de la Banda, pues ellas suplieron el oficio de ellos» 

   Con la adopción de esta medida, se forzaban los estatutos acentuando la trasformación de la antigua orden monárquica en una pseudo orden clientelar adaptada a las necesidades regias, como señala Boulton.

Recreación del rey Juan II con las insignias de la orden de la Banda

Epílogo: Enrique IV y los Reyes Católicos

   En el siglo XV la Orden de la Banda entró en decadencia, considerándosela extinta hacia 1474.

   Hechos como el haber perdido la función política para la que fue creada, es decir, unir a la levantisca nobleza castellana bajo su autoridad real y apaciguar las facciones internas y la centralización del poder real llevado a cabo por los últimos Trastámara, llegando un punto en que unido a su pérdida de prestigio al aceptar entre sus miembros a caballeros pobres y de bajo rango, acabó disolviéndose y cayendo en el olvido y desapareciendo.

Soldado Malagueño

Málaga - 2026

ORDEN DEL LEBREL BLANCO


   Esta Orden del Lebrel Blanco, más que Orden militar fue de caballería, cortesana, fue fundada en el año 1391. La creó el rey de Navarra Carlos III de Evreux, imitando casi plenamente en estatutos y demás, a diversas Órdenes francesas. De carácter puramente honorífico para sus miembros, también fue titulada como de la Bonne Foi (Buena Fé), aunque hay quien afirma que fueron dos Órdenes diferentes. Su desaparición ocurre en el año 1425 coincidiendo con la muerte de su fundador.

   Pese a su carácter primordialmente honorifico, en el año 1393, cincuenta y seis caballeros de la Orden del Lebrel Blanco, fueron enviados por el monarca navarro Carlos III el Noble a la villa Cherburgo, para recuperarla primero y organizar su defensa después. Todo ello tuvo como conclusión la devolución de Cherburgo por parte del rey de Inglaterra a Navarra, en el año siguiente, encargándose en noviembre de 1403 de su gobierno Leonel, hijo natural de Carlos II de Navarra y primer vizconde de Muruzábal, aunque para noviembre de 1404 ya estaba de regreso en Navarra.

   Añadir, que cuando se creó la Orden, Leonel de Navarra y Lizaso fue uno de los primeros caballeros nombrados.

   La plaza había formado parte de la dote de la princesa Jeanne de Francia (hija del rey de Francia Jean II "le Bon") al casar con Carlos II de Navarra en 1353 y constituía la baza bélica de primer orden que necesitaban los ingleses en sus luchas contra Francia (Guerra de los Cien Años).

   Como consecuencia de que unos corsarios berberiscos procedentes de la plaza de Bujía habían atacado y saqueado la plaza valenciana de Torreblanca, Martin I de Aragón realizó dos llamamientos de cruzada contra los musulmanes del norte de África. El primero tuvo lugar ese 1397, pero que debido a que se desató una fuerte tormenta hubo que posponerlo, pasando a tener lugar en agosto de 1398, que se saldó con el castigo a la plaza de Tedeliz 1397.

   Nuevamente organizó Martín una nueva expedición o cruzada, ocurriendo esta lugar en el año 1399 y para llevarlo a cabo solicitó ayuda a Carlos III de Navarra. Éste envió a unos cuantos caballeros de la Orden del Lebrel Blanco, comandados por Leonel de Navarra y Lizaso, el cual, aparte de comandar la expedición, portó un estandarte de gules con un lebrel de oro a ambos lados. El que el color del lebrel fuera de oro y no de plata, era debido a un privilegio que poseían solo aquellos miembros legítimos de la familia real de Navarra.

   La expedición terminó en fracasó, pues los piratas berberiscos, que contaron con la inestimable ayuda de la Republica de Génova debido a la enemistad existente entre esta república y Aragón, desbarataron cuantos intentos hicieron los aragoneses por poner fin a la actividad pirática berberisca.  

   Al no conseguirse los objetivos propuestos, la expedición tuvo que regresar a Aragón, regresando Leonel a Navarra en 1401.

   Entre 1403 y 1405, caballeros de esta misma Orden acompañaron al rey de Navarra durante unos viajes que sirvieron para gestionar la cesión del castillo y de la villa de Cherburgo, junto a los condados de Champagne y Evreux al rey de Francia, a cambio de una cuantiosa cantidad de dinero, junto al ducado de Nemours.

   El primer príncipe de Viana y legítimo heredero al trono de Navarra, Carlos de Trastámara y Evreux, fue miembro de la Orden a la temprana edad de los dos años. Ya siendo adulto, en una de las innumerables divisas personales, que creó o mandó crear, hizo una complicada y de carácter paraheráldico ella, aparecía un lebrel blanco, junto a unas hojas con fruto del castaño, además del trifolio o tripe lazo junto a la letra K (Karolus)

   No obstante esto, la divisa de la Orden era un lebrel blanco, el animal emblemático de los Evreux.

   Entre las banderas del príncipe, por ejemplo, junto a una de Aragón, otra de Sicilia y otra de Navarra, se inventarió un

   “...standard vermell de tafata ab la divisa del lebrer ab un titol que li parteix de la pesa d’argent ab letres gotiques negres qui diu “qui se humiliat exaltabitur” ab franges e cordons de les colors...”

   Lo que en castellano quiere decir

   "Estandarte rojo de tafetán con la divisa del lebrel, con un rótulo que le sale de la pieza de plata con letras góticas negras que dice «qui se humiliat exaltabitur» [el que se humilla será exaltado], con flecos y cordones de los colores...”

   Los caballeros portaban un manto largo y los collares de la Orden eran tanto de oro como de plata, resaltando unas hojas de castaño en su encadenado, de donde colgaba indistintamente en todos ellos un lebrel blanco. El estandarte de la misma era el referido lebrel blanco sobre fondo rojo, precisamente el color de Navarra.

   En 1399, Leonel, hijo bastardo de Carlos II, había llevado a la cruzada un estandarte similar, “...d’argent un grant lebrer de nuestra orden en el dicto estandart de cada part el dicto lebrer...”

   Se dice el libro El Enigma Sagrado, aunque no está claro y puede que sea más leyenda que realidad, que Renato de Anjou fue miembro de la orden del Lebrel Blanco antes de pertenecer a la del Priorato de Sion.

   La Orden del Lebrel Blanco debió de tener vida efímera, pues ya no hay noticias de ella desde 1399, cuando se hace un estandarte con el lebrel de la orden para Leonel de Navarra para enarbolarlo durante su participación en la expedición de MartI de Aragón contra los berberisco.

   Posteriormente, han tomado el nombre de esta orden medieval diversas entidades, como la compañía de teatro el Lebrel Blanco dirigida por Valentín Redín, que funcionó en Navarra en los años 1970 y que creó el certamen dramático del mismo nombre en 1976, o la antigua Fundación Lebrel Blanco cuyo objeto era el estudio de la historia medieval del reino de Navarra.

Soldado Español

Málaga - 2026

COFRADÍA DE SAN ILDEFONSO.

    En la Alta Andalucía, a raíz de la crisis de la caballería popular o villana tradicional, consecuencia de la oligarquización de la vida ...