05/10/26

UN CAPITÁN ESPAÑOL ENTERRADO EN FREDERICIA - DINAMARCA.



Tumba de de Antonio Costa desde 1909, en el jardín Victoria de San Canuto. 1957.

    El once de agosto de 1808 un oficial español llamado Antonio Costa se quitaba la vida en una playa danesa. Sus restos fueron recogidos por soldados daneses, quienes le dieron sepultura en aquellas tierras, siendo posteriormente trasladados sus restos a Fredericia, donde hoy reposan bajo una lápida y una cruz.

    Pero, ¿qué hace allí un militar español enterrado? Bueno, para ello vamos a contar brevemente la  historia:

   Nacido el año de 1767, en San Lorenzo de Sardá, que desde que esa parte de la Cerdaña fue ocupada por los franceses en 1649 pasó a llamarse Saint-Laurent-de-Cerdans, hijo de una familia hidalga.

   Cuando en Francia resuenan ya las armas y se ha desatado la Revolución Francesa y su familia, monárquica, sufrió las terribles consecuencias revolucionarias, Antonio Costa, tras declarar España la guerra a Francia en 1793, pasa a Barcelona, donde ofreció sus servicios a la corona española, organizando a su costa un batallón de voluntarios llamado de San Lorenzo, para ir a combatir a los revolucionarios.

   Dicho batallón constó de seis compañías, hallándose en diferentes acciones de guerra y por sus méritos, fue recompensado por Real Cédula del ocho de septiembre de 1794 con la nacionalidad española y tres días después recibió el grado de capitán, tomando su unidad desde ese momento el nombre de Legión de la Reina María Luisa.

   Tras la firma de los tratados de San Ildefonso y de Basilea, que nos obligaron a ser aliados de la Francia revolucionaria, nuestro hombre fue destinado, ya con el empleo de capitán vivo, al batallón de frontera, en la guarnición de Gerona, para vigilar la frontera y las costas frente a posibles ataques británicos, contra los que España había entrado en guerra como consecuencia de los tratados firmados con Francia.

   En junio de 1796, al declararse la guerra contra Inglaterra, fue destinado el once de julio al regimiento de la Reina, pero al ser reclamado por la República Francesa como emigrado, se decidió que pasase agregado al regimiento de Granada, lo cual se verificó el siguiente veintiocho de diciembre de 1797, pasando posteriormente, también como agregado al regimiento de Dragones de Buenos Aires, lo cual ocurrió el veintiocho de octubre de 1798, demostrando en este nuevo destino sus capacidades militares y dotes de mando, obteniendo en mayo de 1802 el mando del puerto argentino de Barragán, al suroeste del Río de la Plata, en la provincia de Buenos Aires.

   Para no alargar el artículo, diré que entre junio de 1803 y julio de 1805, se halló en Montevideo, en Lisboa y, finalmente, en España, donde el veinticinco de ese último mes y año se le concedió el mando de capitán en el regimiento de Algarve, de guarnición en Valencia.

   Entre final de 1805 y agosto de 1807, se halló en Etruria, Florencia y Hamburgo y ya en 1808, pasó  al mando del quinto escuadrón del regimiento de Algarve a formar parte de la división del mando de general marqués de la Romana y entrando, por un acuerdo que se había firmado con Francia, en Dinamarca en marzo de 1808, pero al ser obligados los españoles a jurar lealtad a Napoleón y recibir noticias del Motín de Aranjuez y la presencia de un ejército francés en la Península al mando de Murat, estos se negaron e iniciaron los movimientos para regresar a España

   Los sucesos son de sobra conocidos, de modo que me centraré en las acciones de Antonio Costa, el cual se hizo con el mando de los dos escuadrones que habían resuelto regresar y partiendo el diez de agosto desde el acuartelamiento danés de Horens junto a compañeros de los regimientos del Rey y del Infante, pero al intentar cruzar el estrecho Lille Baelt para pasar a la isla Fionia, resultó que los franceses estaban sobre aviso, saliéndoles al paso un contingente de quince escuadrones aliado franco-danés, conminándolos a deponer su actitud y dar media vuelta o se atendría alas consecuencias, poniéndose e general Bernadotte a dar órdenes a sus soldados de que se prepararan para formar pelotones de fusilamiento.

   Ante esta situación, Antonio Costa dio un paso y en un intento de salvar a sus compañeros de armas, se dirigió al mayor Ameil, con las siguientes palabras:

   “Soy el único culpable, porque mis soldados no han hecho más que obedecerme; yo soy el que los ha seducido”

   Tras lo cual, repartió su dinero entre los soldados y sus relojes entre los sargentos y después, sacando una pistola, se dirigió a los hombres de su mando, se dirigió a ellos con las siguientes palabras:

“Os he engañado y debo morir. Recuerdos a España de Antonio Costa”

para acto seguido descerrajarse un disparo en la cabeza. Era el once de agosto de 1808 y contaba con cuarenta y un años de edad. Lugar, las playas de Lyngs Odde.

   Este gesto despertó la admiración de los soldados daneses del regimiento de Ameil, los cuales no dudaron en recoger su cadáver siendo enterrado en el mismo Lyngs Odde, pero algún tiempo después, el teniente danés Karl Bardenfelth lo trasladó hasta Fredericia, depositándolo en una tumba cavada en la entrada del cementerio católico que había en la iglesia de San Canuto, de Fredericia.

   En 1872 o 1873, al realizarse una ampliación de la iglesia, el pueblo de Fredericia le dedicó una lápida de mármol coronada por una cruz y una palma. En la lápida figuran  las últimas palabras que pronunció Antonio Costa

Recuerdos a España de Antonio Costa

y debajo de esas palabras la fecha

+ 11 August 1808

   Desde entonces hasta ahora, he encontrado los siguientes actos relacionados con esta tumba y este oficial:

   - por una suscripción realizada entre oficiales de la caballería española, se recaudaron fondos para en 1908 la compra del terreno de la tumba y la colocación de una lápida de granito, así como para atender a su conservación. En dicha lápida reza lo siguiente:

«Erigida por Oficiales de Caballería de España»

   - en el mes de junio de 1985, el embajador de España en Dinamarca, Joaquín Ortega Salinas, en compañía de la ciudad de Huéscar (Granada) encabezada por su alcalde, José Pablo Serrano Carrasco, el coronel de artillería de estado mayor Fernando Pardo de Santayana, el representante de la ciudad danesa de Kolding, Per Bodker Andersen y el diplomático Leopoldo Stampa, se hallaron en un acto de homenaje al militar español, en el que se colocaron unas coronas de flores sobre la tumba y la delegación de Huéscar depositó claveles rojos y blancos al pie de la tumba.

   La iglesia del cementerio fue convertida en colegio y al acto de homenaje y ofrenda floral, acudieron también los maestros y alumnos de dicho centro educativo.

   - en 1985 fue colocada una corona de bronce sobre la pared por una comisión oficial española.

   - el treinta de marzo de 2008, una delegación española ataviada con uniformes de la época, visitó la tumba y celebró una ceremonia en su honor, depositando una corona de flores.

   Por su forma de vivir y de morir y lo que despertó entre la población y el imaginario popular, podemos afirmar que Antonio Costa responde al arquetipo de persona del Romanticismo, movimiento que florecería pocos años después.

   Como anécdota al respecto, lo que se puede leer en una página danesa:

   ...Aún hoy, en Erritsø se conservan algunos recuerdos del suceso del 11 de agosto de 1808. En la granja Balle (Overballegaard) hay una espada antigua, y en Baungård una pistola con cerradura de piedra, ambas presuntamente pertenecientes al capitán caído. Un pescador de Lyng encontró la pistola en el lugar del desarme. El padre de Søren Baungård, el viejo Hans Sørensen, se la compró. Durante los cien años que ha permanecido en posesión de la familia, se ha utilizado cada año para dar la bienvenida al Año Nuevo, y se mantiene pulida y brillante como el día en que cayó de la mano de Costa.

   El viejo Rasmus Ussing era una especie de comandante en la milicia local que se formó durante la guerra con Inglaterra. Sus condecoraciones de hombro y su escarapela aún se conservan en la antigua granja.

La tumba de Antonio Costa siendo bendecida por el sacerdote católico Thomas BirkHeuser en el 200 aniversario de su muerte


31 de marzo de 2008 . Visita española en acto de homenaje.

31 de marzo de 2008 . Visita española en acto de homenaje.

Representante de la malagueña Asociación Torrijos 1831, vistiendo el uniforme del “Regimiento de Infantería de Málaga”, desplazado hasta allí para hacer un sencillo homenaje ante la tumba del capitán español Antonio Costa


SØren Baungaard con la pistola de Costa. 1958.

La Pistola del capitán de caballería Antonio Costa

NOTA: Las fotos han sido tomadas de la página

https://www.fredericiashistorie.dk/html/erritsoe/biografier/antonio_costa.html

excepto la tercera, que lo ha sido de: https://arkiv.dk/vis/1397961

Soldado Español
Málaga - 2026

No hay comentarios:

Publicar un comentario

UN CAPITÁN ESPAÑOL ENTERRADO EN FREDERICIA - DINAMARCA.

Tumba de de Antonio Costa desde 1909, en el jardín Victoria de San Canuto. 1957.      El once de agosto de 1808 un oficial español llamado A...