La Orden de Santa María de España, también conocida como la Orden de la Estrella, fue una orden militar española de carácter naval creada por iniciativa de Alfonso X el Sabio, rey de León y Castilla, quien puso la casa matriz en la ciudad y puerto de Cartagena.
Historia
Antecedentes
Continuador de la política marinera y de miras sobre la costa
norteafricana iniciada por Fernando III, Alfonso X procuró desde el mismo inicio de
su reinado fortalecer ambas, poniendo especial interés en las plazas y puertos
de Cartagena y Alicante -a los que concedió una serie de privilegios-, desde
donde proceder a las labores de defensa de las costas castellanas y conquistas,
en la medida de lo posible de plazas norteafricanas consideradas como
potencialmente peligrosas, como la ocupación de Tagunt -¿Tánger?- y la
conquista de Salé en los años finales de la década de 1250.
Una vez asegurada la tranquilidad en Castilla y León y conquistado
definitivamente el reino de Murcia, se pasó a las labores de repoblación y
repartimiento de aquellas comarcas, a la vez que se acometían proyectos para
asegurar las costas contra las incursiones de piratas, tanto berberiscos como nazaríes, dedicadas al saqueo
y la captura de esclavos y el serio perjuicio que ocasionaba al tráfico
comercial marítimo cristiano.
Estas circunstancias, que se veían agravadas por lo poco pobladas que
estaban aquellas costas y a la ayuda que los piratas recibían de la población mudéjar
que residía en Murcia, obligaban a desarrollar soluciones expeditivas, las
cuales pasaban con la renuncia a sus planes norteafricanos y con el empleo de
las Órdenes militares para la vigilancia del territorio y habiendo visto que
estas habían sido realmente eficaces en su cometido, decidió crear una
específica para la vigilancia y control de las costas y siendo consciente del
potencial que suponía el puerto de Cartagena, decidió la creación de una Orden
cuya basa estuviera en esa ciudad. Es decir, una Orden militar marítima, con
toda la parafernalia propia de los ideales caballeresco, de la guerra, de la religión...
normales a toda Orden militar que se preciara de tal.
La Orden
Las fuentes hablan de que la orden fue creada alrededor del año 1270 por
el rey Alfonso X para la defensa naval de la Corona de Castilla, siendo algunas
de ellas más precisas al indicar que para el dieciséis de noviembre de 1272 ya
se hallaba operativa, siendo el infante Sancho, futuro Sancho IV
“...alferez
de Santa Maria et almirant della su confraria deEspanna...”
Estaba instituida al modo de la
Orden de Calatrava, y entre sus miembros había tanto caballeros como clérigos y
freires laicos y desde 1273, se integró por deseo del rey en el orden del
Císter, siendo aprobada la solicitud y quedando como filial de la abadía francesa
de Gran Selva, ubicada en Bouillac, Gascuña.
En 1275 se produjeron dos innovaciones.
La primera fue que tras el fallecimiento del infante Fernando, pasó el
infante Sancho a ser el heredero del trono, dejando por tanto la jefatura de la
Orden, siendo nombrado para ella Pedro Núñez, quien a partir de entonces será
llamado Maestre, como en las demás Órdenes, nada de alférez ni almirante.
La
segunda fue la concesión por parte del Abad de Gran Selva (convento
perteneciente al Císter) para que los miembros del Convento de Cartagena
pudieran elegir directamente al Prior de la Orden de Santa María, aunque se
reservaba el derecho de su confirmación.
El Códice de Florencia de las Cantigas de Santa María contiene una
cantiga dedicada a esta orden cartagenera. Lamentablemente, de los cuatro
libros conservados de las cantigas, el de Florencia es el único que tiene las
líneas de pentagramas vacías, por lo que la música de esta cantiga no se
conserva.
Dicha cántiga (la 78) reza así:
Original Castellano moderno
Sede conventual
En Cartagena se encontraba la sede matriz de la orden, en un convento
cisterciense que fue mandado construir por el rey y en el que expresó su deseo
de ser enterrado a su muerte. La orden fue puesta bajo la advocación de la
Virgen del Rosell, talla medieval que se encuentra en Cartagena.
Algunos historiadores opinan que la Catedral de Cartagena es en realidad
el templo de este convento.
De esta sede dependían tres más repartidas por la costa
castellanoleonesa: San Sebastián, La Coruña y El Puerto de Santa María. Posteriormente,
la orden poseyó por donación real castillos como los de Alcalá de los Gazules,
Berroquejo (Jerez de la Frontera), La Concepción (Cartagena), Oropesa, San
Marcos (El Puerto de Santa María) y Torrestrella (Medina Sidonia) y la alquería
de Faraya (Alcalá de los Gazules)
En el campo económico nos encontramos con dos privilegios concedidos en
las Cortes de Zamora, en junio de 1274 que les permitían unos ingresos más que
suficientes que garantizaban a la Orden saneados ingresos, siendo los mayores
recursos los obtenidos por su actividad ganadera.
Fin de la Orden
La Orden, que se sepa, solo estuvo presente en dos acciones militares: en
la campaña emprendida contra Granada asediando por mar y tierra la plaza de
Algeciras entre 1278 y 1279 y en la batalla de Moclín, resultando las dos en
desastre, que a la postre supusieron la extinción de la Orden y el pase de los
caballeros que quedaron a la Orden de Santiago.
- Algeciras:
En plena campaña contra el reino nazarita, el seis de agosto de 1278
iniciaron los castellanoleoneses el bloqueo marítimo de la plaza de Algeciras,
continuado el siguiente veintisiete de febrero de 1279 con el terrestre. La
plaza estaba defendida por el marroquí Abú Yacub, aliado del rey de Granada.
Por lo que al marítimo se refiere, contaba la flota castellanoleonesa
con una flota compuesta por ochenta navíos, veinticuatro galeras, galeotas,
leños y otros navíos de menor calado.
Pero las circunstancias no fueron en absoluto favorables para los
cristianos, pues los problemas, y graves, no tardaron en aparecer. Esto nos lo
cuenta un cronista de la siguiente manera:
“...los de la flota avian estado en la guarda en la guarda de la mar
todo el invierno, e non les avian fecho sus pagas como devian, nin avian avido
ningund refrecamiento de vestidos, nin de viandas , así
commo lo avian menester, é el Rey les envió muy pequeño acorro de las pagas que
les devian , por esto los omes de la flota adolescieron de muy grandes do-
lencias. Ca á muchos dellos, estando en las galeas é non aviendo las viandas, cayeronseles
los dientes e ovieron otras muchas dolencias porque oviesen a salir de la mar e
desamparar las galeas é estavan todas las gentes dellas en casas é en chozas
que tenian fechas en aquel lugar do fué poblada despues Algecira la nueva. É
otrosí esta- van muchas destas gentes dolientes en la isla de la mar que es
cerca de Algecira, e todas las galeas e las naves desamparadas, que non avia en
ellas gentes, sinon muy pocas en cada una, e estos dolientes e lacerados.”
Conocida esta situación de desabastecimiento y desánimo entre las tropas
cristianas, por Abú Yacub no perdió el tiempo, pasando rápidamente a la
ofensiva lanzando un ataque que pilló desprevenidos a los barcos y sus hombres,
aniquilándola de forma contundente, siendo de tal magnitud la derrota, que al
saberlo los soldados que por tierra asediaban Algeciras, levantaron el campo y
huyeron.
Esta derrota supuso la pérdida durante bastante tiempo de la capacidad naval
castellanoleonesa y para reforzar la frontera que se consideraba más sensible,
se hicieron ciertas donaciones a las Órdenes militares de Alcántara, Calatrava
y Santa María de España, recibiendo esta última el diez de diciembre de 1279
Medina Sidonia y el castillo de Alcalá de los Gazules y el siguiente día
veintinueve la alquería de Faraya, en Alcalá de los Gazules.
Al recibir Medina Sidonia, La Orden pasaba a tener en ella el “...Convento
mayor que esta Orden ha de tener en esta ffrontera del Regno de Sevilla...”,
lo que suponía que la Orden pasaba a ser operativa solo en tierra, abandonando
su aspecto marinero.
- Moclín:
Según cuentan las crónicas, parece ser que debido a una imprudencia por
parte del Maestre de Santiago Gonzalo Ruiz Girón, los castellanoleoneses
sufrieron otra severa derrota frente a los granadinos.
Efectivamente, el día 23 de junio de 1280 tuvo lugar la batalla de
Moclín, en la que las tropas castellanas, compuestas principalmente por
miembros de la Orden de Santiago comandadas por el maestre Gonzalo Ruiz Girón y
el infante Sancho el Bravo, fueron derrotadas por las tropas musulmanas del rey
Muhammad II de Granada.
“É llegaron á un castillo de moros que dicen Moclin , que es á dos leguas
de Alcalá, é tornáronse los herveros, puestos en salvo, al real; é á ellos que
se tornaban ya, parescieron cerca del castillo de Moclin cient caballeros de
moros, é desque los vido este maestre don Gonzalo Ruiz Giron, commo era ome de
grand corazon, non atendió ninguno de los otros, ni áun á la su gente mesma, é
fuéselos acometer con muy poca gente, é los moros, desque los vieron ,
comenzaron de fuir, é leváronle á una celada en que estavan dos mill caballeros
de moros. É desque fué descubierta la celada, acogieron en pos dellos, é
diéronle feridas á este Gonzalo Ruiz , de que murió despues, é fueron en pos de
la otra gente, é llegaron cerca de las tiendas del real, é mataron ese dia
entre caballeros é omes de pié dos mill é ochocientos, é murieron y todos los
más de los frailes de la órden de Santiago, é cativaron y caballeros é otros
muchos”
Para
evitar que la Orden de Santiago se extinguiera por la pérdida de sus miembros
en Moclín, Alfonso X el Sabio integró en ella a los miembros de la Orden de
Santa María, y nombró al maestre de esta última, Pedro Núñez, maestre de la
Orden de Santiago, provocando con ello la posterior desaparición de la Orden de
Santa María de España o de la Estrella.
Para el veinticuatro de abril de 1281 ya se había realizado la
transmisión de gente, posesiones, documentación... de una Orden a la otra, pues
de esta fecha es un privilegio rodado del rey Alfonso mediante el cual concedía
al maestre Pedro Unñez y a la Orden de Santiago la villa de Cieza y su
castillo.
Distintivo, sellos y vestimenta
Distintivo:
El distintivo de la Orden fue confeccionado en fecha indeterminada,
aunque, al parecer, no inmediata, siendo una de las manifestaciones externas de
la Orden y es la imagen sedente de Santa María sosteniendo en su brazo
izquierdo al Niño y un ramo de flores en su mano derecha. Todo dentro de una
estrella de ocho puntas y en su orla la leyenda: CAPITULI: ORDIS: MILICIE: SCE:
MARIE: DE: CARTAGENIA.
En la cántiga 325, en la que se narra la liberación de una muchacha por
parte de la Virgen, en su advocación de Tudía, se hace una referencia a la
Virgen de la Estrella
Como
Santa María de Tudía sacou ũa manceba de cativo.
Con
dereit' a Virgen santa
há nome
Strela do Día,
ca assí
pelo mar grande
come pela térra guía.
Sellos:
Por lo que a los sellos se refiere, se conocen dos: el del Mestre y el del
Capitular de Cartagena.
El sello del maestre, también con la estrella como blasón, constaba de
un círculo acuartelado con castillos y leones contrapuestos indicativo de la
realeza de la institución y en la orla la leyenda:
MAGISTRI:
ORDINIS: SCE: MARIE: HISPANIE
Así mismo, la Sala Capitular de Cartagena contaba con sello propio, en
el que en el interior de la estrella aparece el escudo del reino rodeado de la
leyenda:
CAPITULI
: ORDIS : MILICIE : SCE : MARIE : DE : CARTAGENIA
Vestimenta:
La capa era uno de los componentes de la manifestación externa de los
monjes cistercienses y, así, en los estatutos de la Orden de Santa María se
disponía que los caballeros podían llevar capas de seda en los actos litúrgicos
y en las fiestas mayores y solemnidades, tanto religiosas como laicas. En las
ilustraciones que nos han llegado de la Cantiga 78 podemos colegir que los
caballeros de la Orden portaban como hábito una larga túnica oscura con mangas
y encima una capa de color rojizo de seda con la estrella con la Virgen dentro, concretamente en las viñetas tres, cinco y seis.
El tocado era uno de sus elementos importantes, pues éste indicaba la
posición social de quien lo llevaba. En las ilustraciones de la Cantiga 78
observamos que los caballeros de la orden llevaban un amplio copete del que
sobresalía el pelo por detrás hasta la camisa.
Refundación moderna
El trece de agosto de 2008 se constituyó en escritura pública el
Capítulo General de Cartagena de esta orden que se considera heredera de la
antigua Orden de Santa María de España, con el objetivo de promocionar el culto
a la Virgen del Rosell,
también llamada Santa María de España, patrona canónica de Cartagena, y
difundir el patrimonio histórico, religioso y naval de la ciudad a la vez que
recordar y evitar que caiga en el olvido una institución que, aunque de efímera
vida, formó parte de la ciudad y puerto de Cartagena.
La actual Orden tiene su sede en la Torre del Homenaje del Castillo de
la Concepción, en Cartagena, donde la entidad realiza actos de representación y
difusión cultural y las ceremonias y actos religiosos los suelen celebrar en la
iglesia castrense de Santo Domingo: eucaristías solemnes, ceremonias de
nombramiento de Caballeros de Gracia y de Justicia....
Soldado Español
Málaga 2026-




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