Para realizar este escrito, he usado los datos que aparecen en el
Diccionario de Madoz, el cual describe de forma concisa como era este presidio.
Aunque su obra fue publicada en 1845, los datos probablemente no fueran demasiado diferentes en cuanto a como fueron años atrás.
Pertenecía el Peón en ese momento a la provincia de Cádiz, partido judicial de
Algeciras y capitanía general de Sevilla. Sin embargo, las oficinas de cuenta y
razón y el gobernador se entendían con la capitanía general de Granada.
Contaba con veintiocho casas de bastante mala construcción, aunque la
del gobernador era de mejor calidad y contaba, además, con un huerto, el único
de todo el Peñón. Estaban repartidas en cuatro calles y en una plaza, llamada del
Desengaño.
Dicho gobernador era un capitán de la clase de retirados, acompañado de
un secretario, que era un sargento de las compañías veteranas de Melilla.
Había tres almacenes, llamados del del factor y de la artillería.
Un cuartel para la tropa, el cual consistía en dos cuadras sombrías,
sombrías y húmedas y una subterránea, que en tiempos pretéritos fue usada para
enterramientos.
La guarnición de la plaza la componían:
- ochenta y cinco hombres, un
capitán, un teniente y dos subtenientes,
- un oficial de artillería de la
clase de prácticos , un cabo o sargento y cuatro artilleros,
- un subalterno de las compañías
de veteranos de Melilla al mando de ocho soldados, que recibían el nombre de
descubridores,
- algunos soldados de mar
dedicados a la pesca, de los cuales, el más antiguo ejercía el cargo de capitán
del puerto.
Un cuartel para los presidiarios, llamado La Pulpera y que en esa fecha
acogía a sesenta y ocho hombres mandados por un capataz del destacamento de
Ceuta, del que dependía en su régimen interior.
Un hospital, que constaba de tres salas bajas y una sala alta, capaces y
bien ventiladas, una despensa, una botica, una cocina, un patio y una casa para
el controlador. Las medicinas se reciben de Málaga y todo está a cargo de dos
practicantes.
Una iglesia parroquial castrense de buena construcción que se halla bajo
la advocación de San Agustín y San Carlos recibiendo cada altar una dotación de
cincuenta y cinco maravedíes diarios. La sirve un cura castrense, quien además
de la dotación que percibe, cobra a cada confinado dieciséis maravedíes al mes
para la Cofradía de Ánimas.
Una garita para el vigía, que se hallaba en el punto más alto del peñón.
Desde ella observaba las actividades de los moros de la costa y las novedades
del mar. Anunciaba las horas y los cuartos por medio de dos toques diferentes y
para atender ese puesto estaban destinados doce presidiarios que se relevaban
cada hora.
Cinco calabozos.
Dos pabellones en la plaza de armas.
Un fondeadero para embarcaciones en el lado sur del peñón, donde se
recibía la correspondencia y otros, desde el que se accedía al peñón por medio
de una escala portátil.
Cinco aljibes de agua para uso de la población, situados en la Pulpera,
en la iglesia, en el principal, en los cubos y en el huerto de la casa del
gobernador.
Los frente norte y este son inaccesibles y el del este está defendido
con seis piezas de artillería. El lado oeste presenta otra batería de seis
piezas, conocidas como las vacas. En la parte del sur se halla la
muralla, que sirve de paseo, cubre toda la línea del campo moro y tiene una
batería de diecinueve cañones de cobre de grueso calibre.
En cuanto al resto de la población, esta se componía de las mujeres e
hijos de muchos de los soldados y de los empleados y de algunas viudas de veteranos
y marineros.
La relación con los moros era escasa, pues había siempre un permanente
estado de guerra con ellos, aunque ello no era óbice para que hubiera algún
comercio, fundamentalmente de trigo, cebada, frutas, miel, huevos, estambre,
lana, hilo, carne y algún otro efecto, siempre realizado por parte de los moros
a escondidas del casi de la guardia.
Entre el Peñón y el cabo del Morro hay dos islotes, uno llamado de Tierra y otro de Fuera o de Mar, estando este último destinado para los entierros de los que fallecen en la plaza.
Tanto la guarnición como el presidio y empleados gozan de lo que se llamaba ración de armada, es decir, alimentos, y siete cuartillos de agua diarios en verano y cinco en invierno.
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Hoy en día, de la iglesia ya no queda ni rastro siendo la torre lo último que se demolió, hecho ocurrido en 2023.
Foto de la edición electrónicas del periódico ABC, de 20-7-2021
La Pulpera pasó a ser en su momento un campo santo, con los nichos excavados en la roca. Según las últimas noticias, en julio de 2021 quedaban diecisiete entierros, y que según se publicaba en el Boletín Oficial del Estado N.º 163 de nueve de julio, iban a ser trasladados al cementerio de la Purísima Concepción de Melilla.
Las causas esgrimidas para este traslado eran las de «Preservarlos en las mejores condiciones posibles, debido a las duras condiciones ambientales que han soportado a lo largo de los años y los riesgos de desprendimientos por la actividad sísmica de la zona»
Para esa fecha, se hallaban enterrados los siguientes individuos:
1- Francisco de Asís Hernández Pérez, Capitán del Regimiento África n.º 68. Condecorado con la Cruz de M.ª Cristina y Varitas Rojas. En defensa de su patria Alhucemas. 1º de octubre 1921.
2- Inocencio Blanco Blanco, 21 de agosto 1919, a los 43 años.
3- Luisa Lozano Lara, 29 de diciembre 1916, con los restos de su hermano Pepe.
4- Nicolás Álvarez de Perea (Teniente Coronel), Gobernador de esta Plaza, el 7 de mayo de 1776.
5- Baltasar González, Gobernador de esta Plaza, el 2 de abril de 1741.
6- Rogelio Pallas Viña, Soldado de Artillería, murió heroicamente por la patria el 7 de agosto de 1922. Recuerdo de sus compañeros.
7- Primitivo González Fdez., Soldado de Artillería, dio su vida por la patria el 16 de octubre 1923.
8- Teresa Zurita Montero, el 19 de noviembre 1921, a los 28 años.
9- Alfonso Maresca Parra, el 8 de noviembre de 1913, a los 26 años.
10- José Puerta Garrido (Marinero Fogonero). Falleció el 5 de julio 1911. La Dotación del Cañonero Infanta Isabel.
11- Fco. de P. del Hoyo y Montemar, 3 de octubre 1909.
12- Guillermo Segovia Vázquez, 19 de noviembre 1912, a los 21 años.
13- Adolfo, 3 de mayo de 1901, a 15 de mayo 1902. Tus Padres.
14- Antonio Sordo Cacharrón, Cabo de Artillería, murió heroicamente por la patria el 20 de marzo 1922. Recuerdo de sus compañeros.
15- José Sánchez Vázquez, soldado del Regimiento de Infantería de San Fernando n.º 11, 2 de diciembre 1913. Su familia y 3.ª Cía. del 2.º BON de su Regimiento.
16- Dolores Parra Aroca de Maresca, 23 de abril 1913, a los 61 años.
17- Pilar Vieyra de Abreu y Civantos (niña), 3 de diciembre 1921.
Foto de la edición electrónicas del periódico ABC, de 20-7-2021
Soldado Español
Málaga - 2026