21/09/26

ORDEN DE LA BANDA

 

   La Orden de la Banda fue una orden militar de tipo laico y caballeresco -una de las primeras de este tipo tras la creación de la Orden de San Jorge en Hungría en 1326- fue fundada en 1332 por Alfonso XI de Castilla El rey, intentando cimentar su poder sobre la levantisca nobleza, ordenó que ciertos caballeros de su mesnada vistieran como él paños blancos con una banda de tafetán negra que, al parecer, él mismo había diseñado. Los colores fueron cambiando a lo largo de la historia. Se concedía a estos caballeros el derecho a llevar adornos de oro y plata por ser caballero de la Banda de Oro.

   La Orden de la Banda llegó a convertirse en elemento clave del discurso político y emblemático de la dinastía Trastámara, hallándose ya desaparecida para 1474.

Historia

Orígenes (1330-1332)

   Interesado Alfonso XI de Castilla promocionar a determinados grupos urbanos con la idea de formar un nuevo entramado cortesano frente a la nobleza rebelde, entre 1330 y 1332 forma un grupo de fieles caballeros o escuderos a los que el rey dotó de unos vestidos identificativos -una banda negra sobre paños blancos- con objeto de restaurar «las obras de caballería». Esta nueva comunidad de hábito actuaría como una sociedad torneística promocionada por el poder real, como sucede en las fiestas de Valladolid de 1333.

   Efectivamente, usando como entorno las fiestas de una ciudad importante como Valladolid y ordenado el torneo en función de todas las reglas de caballería, la lid opuso, el día de Pascua florida, el rey y los caballeros por él armados a todos los demás caballeros, escuderos o hijosdalgo del reino. El terreno abierto que se extendía al sur de la ciudad allende la Puerta del Campo sirvió de liza y se montaron en él dos grandes tiendas. Según la más pura tradición caballeresca , el rey tomó parte en ella de incógnito.

   Queda claro que no se trataba de una fiesta netamente urbana, sino que tenía una intención como hemos dicho antes torneística para poner a prueba a los caballeros, que se entrenaran, hicieran alarde de sus capacidades y demostraran, aquellos que eran miembros de la Orden o aspiraban a serlo, que eran acreedores a ello.

      En esta Orden el rey decidió que ingresaran, aparte de sus hijos y hermanos a nobles enfrentados a sus hermanos más poderosos, es decir, a los segundos y terceros hermanos, que no pillaban nada, pues todo se lo que daba el mayor, lo cual acaba siendo fuente habitual de las disputas contra el gobierno real. En línea con su antepasado Alfonso X, Alfonso XI, teniéndolos como aliados, lo que pretendía era reforzar el poder del monarca los caballeros calatravos y muy posiblemente atrajese a Villarreal, prosiguiendo la política de repoblación del rey Sabio, a varios caballeros de la Banda.

   “Llamabanse Cavalleros de la Banda, porque trayan sobre si una correa colorada, ancha de tres dedos, la qual a manera de estola la echavan sobre el onvro izquierdo, y la añudavan so el braço derecho. No podia dar la vanda sino solo el Rey, ni podia ninguno recivirla, sino fuese hijo del algun Cavallero, o hijo de algun notable hidalgo y q̃ por lo menos uviesse en la corte x. años rendido, o al Rey en las guerras de Moros servido...”

   Como se ha insinuado antes, tenían vetada la entrada en la Orden los hijos primogénitos de los caballeros por ser los mayorazgos, de modo que quienes tenían acceso era los segundos y terceros que no heredaban patrimonio, dado que la intención del rey era dar importancia a los hijosdalgo de la corte que de bien poco patrimonio o ninguno gozaban.

   El día en que estos individuos recibían la Banda, es decir, el del ingreso en la Orden, hacían al rey pleito homenaje de guardar la regla de la Orden, cumpliendo con los artículos del Libro de la Banda, el cual dotaba a la nueva orden de su propia teología política y su dispositivo ético. La Banda se concebía como una extensión del cuerpo del rey, en la que se ingresaba a través del vínculo feudal del vasallaje y no a través de una investidura caballeresca, ampliando poco a poco su base.

   El incumplimiento de estas normas recibía el correspondiente castigo y al no ser un juramento religioso no les suponía un pecado que limpiar con penitencias.

   Tenían una serie de reglas de inexcusable cumplimiento, como por ejemplo

- debían acudir a cualquier llamado del rey durante diez años en su casa o en defensa del estado cada vez que este lo requiriera y caso de no cumplir, se le privaría de su patrimonio y sería desterrado,

- debía el caballero de esta Orden ser siempre sincero con el rey y con el estado, mantener su fidelidad a ambos,

- debía denunciar cuanto en contra del rey y del estado escuchase y caso de no hacerlo sería echado de la corte a perpetuidad y, desde luego, privado de la Banda y sus privilegios,

- debían los miembros ser parco en palabras, huir de la mentira como de la peste y caso de ser pillado en alguna, sería privado durante un mes de su espada,

- debían procurarse la compañía de hombres sabios y de hombres versados en el arte de la guerra y huir de la compañía de mercaderes, plebe, rústicos... y caso de ser visto en compañía de estos, sería reprendidos por su maestre y un mes de reclusión domiciliaria,

- ser fieles a su palabra y a sus amigos,

- debía el caballero de la Orden contar en su domicilio tanto con buenas armas -espadas y lanzas principalmente- como con buenos caballos y si se probase que no se cumplía a rajatabla con el mantenimiento de armas y caballos, eran reprendidos y perdiendo durante un mes el nombre de caballero de la Banda y siendo llamado escudero,

- debían circular a caballo y de ninguna manera en mula, portar la Banda, entrar en palacio con la espada, comer siempre acompañado,

- nunca debían quejarse de las heridas ni vanagloriarse de sus hazañas, siendo reprendido caso de hacerlo por el maestre y no visitado por los demás caballeros durante un mes,

- por supuesto estaba tajantemente prohibido el juego, empeñar las armas o las ropas con sus penas correspondientes...

   En fin, una serie de normas que quedaron recogidas en unos Estatutos.

   Se conservan tres relaciones de miembros de la Orden de la Banda. La primera es de alrededor de 1332; la segunda es unos años posterior, puede que de 1348. La tercera la ofrece fray Antonio de Guevara en sus Epístolas familiares, pero no es muy fiable, como todo lo que en general salió de las manos del obispo de Mondoñedo, pero es la única que he encontrado.

   Los infantes Pedro, Enrique y Tello                                                               Don Fernando Alfonso

   Carlos de Guevara,                               Don Juan el Bueno,                          Alvar García de Albornoz,  

   Garcí Joffe Tenoria,                             Lope Díaz de Almazán,                    Diego García de Toledo,

   Fernán Pérez Ponce,                            Gonzalo Ruiz de la Vega,                Fernán Enríquez,

   Garcilaso de la Vega,                            Pero Fernández,                               Garcí Fernández Tello,

   Juan Estévanez,                                    Juan Alfonso de ¿Cariello?,            Martí Alfonso de Córdova,

   Juan Alfonso Benavides,                     Garcí Gutiérrez de Gajalba,            Fernán García Duque

   Diego Fernández de Castriello,          Pedro González de Agüero,            Ýñigo López de Horozco,

   Juan Fernández de Bahamonde,       Gutierre Fernández de Toledo,     Alfonso Fernández Alcayde,

   Pero Ruiz de Villegas,                          Ruy Ramírez de Guzmán,               Enrique Enríquez, el Mozo

   Ruy González de Castañeda               Juan González de Bazán                  Suero Pérez de Quiñones

   Sancho Martínez de Leyva                  Fernán Carriello                               Pero Trillo

   Perálbarez Osorio                                 Gonzalo Mexía                                  Pero López de Padilla

   Juan de Rojas                                        Juan Rodríguez de Villegas            Don Juan Núñez   

   Mendoro Drigues de Viesma              Alfonso Fernández Coronel           Juan de Cerejuela

   Fernán Pérez Puertocarrero               Orejón de Liébana                           Gómez Capiello

   Juan Rodríguez de Cisneros               Juan Tenorio                                     Juan Fernández del Gadillo

   Don Gil de Quintana                            Beltrán de Guevara                          Diego Pérez Sarmiento

   Ombrete de Torellas                            Juan Fernández Coronel                 Alfonso Tenorio

   Ninguna de ellas expone el elenco completo sino principalmente a los nobles de Castilla; pues a forma de apaciguar la guerra de bandos en las provincias vascas muchos nobles recibieron la Banda en Guipúzcoa y Vizcaya entre los años 1332 y 1333.

   Sobre esta lista, con algunos nombres más, existe un libro titulado Caballeros iluminados de la Real Orden de la Banda, realizado por Ángel M. García A. en 2021 que presenta los escudo de cada uno de ellos y unas breves notas.

      Durante el reinado de Pedro I se estableció una peculiar relación entre la Orden de la Banda y el grupo de los donceles, es decir, los hijos de nobles que se criaban junto al príncipe recibiendo un encuadramiento militar. Este cuerpo militar, configurado en tiempos de Alfonso XI como contingente de caballería ligera, se consolida ahora como guardia personal del rey y cantera de la orden de la Banda.

      El rey Juan I emprendió un programa de oficialización de la Orden insertando una versión reducida del Libro de la Banda, llamado Segundo Ordenamiento en los cuadernos de Cortes compilados durante su reinado. La Orden adquiría entonces un valor paradigmático que podía inspirar otro tipo de ensayos religioso-caballerescos como la cofradía cacereña de Nuestra Señora del Salor, fundada por el rey Juan en 1383 imitando a la de la Banda.

   Durante el reinado de Juan II se acuñó hacia 1442 una nueva moneda de oro con la enseña de la Orden, dos dragantes opuestos con la banda dorada, la llamada por ello dobla de la banda.

  Episodios militares

   No he encontrado muchos episodios militares en los que se hallara esta Orden. Los hallado es:

1- Batalla del Saldado: el treinta de octubre de 1340, los caballeros de esta Orden se hallaron en esta batalla, teniendo un papel destacado. En dicha batalla, portaba el estandarte de la Orden el alférez mayor Pedro Ruiz Carrillo y  junto a los caballeros  tomaron parte en la contundente carga de caballería pesada que destrozó las líneas del campamento de los benimerines y de las tropas granadinas que les apoyaban. Los ejércitos estaban formados por unos sesenta y seis mil hombres el musulmán entre benimerines y nazaríes. Las huestes cristianas sumaban alrededor de veintidós mil hombres, entre las tropas reales, tropas portuguesas, de las órdenes militares y de las milicias concejiles y episcopales.

2- Asedio de Algeciras: Entre 1342 y 1344, se hallaron los caballeros de la Banda en el sitio y asedio puesto a la ciudad de Algeciras, una de las campañas militares más duras de la Reconquista, donde los caballeros de la Orden competían por realizar las gestas más arriesgadas, aunque no solo ellos, pues se sabe de algunos que no eran miembros de la Orden pero que por su notable valentía, arrojo y tenacidad fueron premiados con ser investidos caballeros de la misma, como fue el caso de ubetense Íñigo López de Orozco, quien estaba al cargo de abrir trincheras y fosos para la protección del campamento,

   “...los trabajos en tanto iban progresando; pero con el temor que el sitio se prolongase mucho tiempo, abriéronse nuevas trincheras y fosos para fortalecer el campamento bajo la dirección de Íñigo López de Orozco.”

hallándose luego al mando una gran bastida de madera frente a la Puerta del Fonsario, que aunque fue destruida en una salida de los defensores de la plaza, fue nuevamente construida, pudiendo continuar asediando y disparando contra la puerta sin cejar.

   En el Poema de Alfonso Onceno, se identificaba a los moros con un dragón

VII- La Batalla del Estrecho

Estrofa 1569

(Arenga del rey castellano)

“Non ayades que temer

destos moros, que son pocos:

Convusco cuido vencer

aqueste dragón de Marruecos.

 

Aqueste sera su fin;

Dios nos querrá ayudar

que el rey banamarin

nos non podrá escapar...”

y le da a la Orden un papel muy principal. Sobre esto el poema tiene varias estrofas:

II- Mayoría del rey

Estrofas 279 y 280

(Alabanza de Alfonso XI)

coraçón de gran poder

contra los sus omezieros;

fizo la Vanda traer

a todos sus caballeros

 

e dobloles las quantías

por la Vanda más valer:

todas estas cortesías

el buen rey mandó fazer. 

VI- La Batalla del Estrecho

Estrofa 1011

(Alfonso XI lanza un llamamiento a la cristiandad)

Con él muchos caballeros

que le fagan omenaje

los de la Banda, braceros

homnes de muy gran linaje

Estrofa 1434 

(El ejército cristiano marcha sobre Tarifa. Arenga de sus reyes)

En esta lid entraré

como siempre fablaran,

los de la Vada veré

como me aguardarán

Estrofas 1559 y 1560


(Arenga del rey castellano)

“Ya el día mucho anda:

¡esforzar la Cristiandad!

Caballeros de la Vanda:

¡hoy veré vuestra bondad!

 

¡Esforçar, non temer cosa

en ferir de la espada,

que la Vanda muy fermosa

oy sea por vos onrada!

VII- Batalla del Salado 

Estrofa 1675

(Entra en combate Alfonso XI contra el infante Audalla)

Con gran braveça entera

los de la Vanda llamó

salió de la costanera

la delantera tomó

VIII- Cerco de Algeciras

Estrofa 2332

(Se envía una flota en ayuda de Algeciras)

Cavalleros de la Vanda.

El rey les dio conplimiento,

assaz de mucha vianda

e fízoles libramiento.

   3- Batalla de Aljubarrota: El catorce de agosto de 1385, se enfrentan en la localidad de Aljubarrota los ejércitos castellano y portugués, batalla en la que nuestra Orden, a pesar de combatir con denuedo, sufrió, junto al ejército castellano una durísima derrota.

   Efectivamente, en la batalla su pendón junto con el pendón real y el alférez Lope de Ayala fue hecho prisionero junto a otros miembros de la Orden y del ejército, amén de los que cayeron muertos, lo que la dejó muy mermada de miembros, obligando a que Juan I se viera precisado a conceder la divisa, la Banda, a las mujeres de Palencia, pues al no hallarse los hombres en la plaza por estar fuera sirviendo al rey, estas hicieron en 1837 una férrea defensa de la plaza frente a las tropas de Juan de Gante,  duque de Láncaster, en su campaña para reclamar el trono de Castilla, saliendo incluso a combatir a los ingleses en campo abierto y ponerlos en fuga.

   Desde entonces, obtuvieron de Juan I el privilegio y derecho a llevar la banda dorada y lucir los colores oro y gules en sus ropas y tocados

«...como las traen los caballeros de la Banda, pues ellas suplieron el oficio de ellos» 

   Con la adopción de esta medida, se forzaban los estatutos acentuando la trasformación de la antigua orden monárquica en una pseudo orden clientelar adaptada a las necesidades regias, como señala Boulton.

Recreación del rey Juan II con las insignias de la orden de la Banda

Epílogo: Enrique IV y los Reyes Católicos

   En el siglo XV la Orden de la Banda entró en decadencia, considerándosela extinta hacia 1474.

   Hechos como el haber perdido la función política para la que fue creada, es decir, unir a la levantisca nobleza castellana bajo su autoridad real y apaciguar las facciones internas y la centralización del poder real llevado a cabo por los últimos Trastámara, llegando un punto en que unido a su pérdida de prestigio al aceptar entre sus miembros a caballeros pobres y de bajo rango, acabó disolviéndose y cayendo en el olvido y desapareciendo.

Soldado Malagueño

Málaga - 2026

No hay comentarios:

Publicar un comentario

CENTENAR DEL GLORIOSO SAN JORGE O CENTENAR DE LA PLOMA

 Bandera del Centenar del Glorioso San Jorge     El Centenar de la Ploma tiene su origen, probablemente, en los tiempos del rey Jaime I, cua...