La Orden de la Banda fue una
orden militar de tipo laico y caballeresco -una de las primeras de este tipo
tras la creación de la Orden de San Jorge en Hungría en 1326- fue fundada en
1332 por Alfonso XI de Castilla El rey, intentando cimentar su poder sobre la
levantisca nobleza, ordenó que ciertos caballeros de su mesnada vistieran como
él paños blancos con una banda de tafetán negra que, al parecer, él mismo había
diseñado. Los colores fueron cambiando a lo largo de la historia. Se concedía a
estos caballeros el derecho a llevar adornos de oro y plata por ser caballero
de la Banda de Oro.
La Orden de la Banda llegó a convertirse en elemento clave del discurso
político y emblemático de la dinastía Trastámara, hallándose ya desaparecida
para 1474.
Historia
Orígenes (1330-1332)
Interesado Alfonso XI de Castilla promocionar a determinados grupos
urbanos con la idea de formar un nuevo entramado cortesano frente a la nobleza
rebelde, entre 1330 y 1332 forma un grupo de fieles caballeros o escuderos a
los que el rey dotó de unos vestidos identificativos -una banda negra sobre
paños blancos- con objeto de restaurar «las obras de caballería». Esta
nueva comunidad de hábito actuaría como una sociedad torneística promocionada
por el poder real, como sucede en las fiestas de Valladolid de 1333.
Efectivamente, usando como entorno las fiestas de una ciudad importante
como Valladolid y ordenado el torneo en función de todas las reglas de
caballería, la lid opuso, el día de Pascua florida, el rey y los caballeros por
él armados a todos los demás caballeros, escuderos o hijosdalgo del reino. El
terreno abierto que se extendía al sur de la ciudad allende la Puerta del Campo
sirvió de liza y se montaron en él dos grandes tiendas. Según la más pura
tradición caballeresca , el rey tomó parte en ella de incógnito.
Queda claro que no se trataba de una fiesta netamente urbana, sino que
tenía una intención como hemos dicho antes torneística para poner a prueba a
los caballeros, que se entrenaran, hicieran alarde de sus capacidades y
demostraran, aquellos que eran miembros de la Orden o aspiraban a serlo, que
eran acreedores a ello.
En esta Orden el rey decidió
que ingresaran, aparte de sus hijos y hermanos a nobles enfrentados a sus
hermanos más poderosos, es decir, a los segundos y terceros hermanos, que no
pillaban nada, pues todo se lo que daba el mayor, lo cual acaba siendo fuente
habitual de las disputas contra el gobierno real. En línea con su antepasado
Alfonso X, Alfonso XI, teniéndolos como aliados, lo que pretendía era reforzar
el poder del monarca los caballeros calatravos y muy posiblemente atrajese a
Villarreal, prosiguiendo la política de repoblación del rey Sabio, a varios
caballeros de la Banda.
“Llamabanse Cavalleros de la Banda, porque trayan sobre si una correa
colorada, ancha de tres dedos, la qual a manera de estola la echavan sobre el
onvro izquierdo, y la añudavan so el braço derecho. No podia dar la vanda sino
solo el Rey, ni podia ninguno recivirla, sino fuese hijo del algun Cavallero, o
hijo de algun notable hidalgo y q̃ por lo menos uviesse en la corte x. años
rendido, o al Rey en las guerras de Moros servido...”
Como se ha insinuado antes, tenían vetada la entrada en la Orden los
hijos primogénitos de los caballeros por ser los mayorazgos, de modo que
quienes tenían acceso era los segundos y terceros que no heredaban patrimonio, dado
que la intención del rey era dar importancia a los hijosdalgo de la corte que de
bien poco patrimonio o ninguno gozaban.
El día en que estos individuos recibían la Banda, es decir, el del
ingreso en la Orden, hacían al rey pleito homenaje de guardar la regla de la
Orden, cumpliendo con los artículos del Libro de la Banda, el cual dotaba a la
nueva orden de su propia teología política y su dispositivo ético. La Banda se
concebía como una extensión del cuerpo del rey, en la que se ingresaba a través
del vínculo feudal del vasallaje y no a través de una investidura caballeresca,
ampliando poco a poco su base.
El incumplimiento de estas normas recibía el correspondiente castigo y
al no ser un juramento religioso no les suponía un pecado que limpiar con
penitencias.
Tenían una serie de reglas de inexcusable cumplimiento, como por ejemplo
- debían acudir a cualquier
llamado del rey durante diez años en su casa o en defensa del estado cada vez
que este lo requiriera y caso de no cumplir, se le privaría de su patrimonio y sería
desterrado,
- debía el caballero de esta
Orden ser siempre sincero con el rey y con el estado, mantener su fidelidad a
ambos,
- debía denunciar cuanto en
contra del rey y del estado escuchase y caso de no hacerlo sería echado de la
corte a perpetuidad y, desde luego, privado de la Banda y sus privilegios,
- debían los miembros ser parco
en palabras, huir de la mentira como de la peste y caso de ser pillado en
alguna, sería privado durante un mes de su espada,
- debían procurarse la compañía
de hombres sabios y de hombres versados en el arte de la guerra y huir de la
compañía de mercaderes, plebe, rústicos... y caso de ser visto en compañía de
estos, sería reprendidos por su maestre y un mes de reclusión domiciliaria,
- ser fieles a su palabra y a sus
amigos,
- debía el caballero de la Orden
contar en su domicilio tanto con buenas armas -espadas y lanzas principalmente-
como con buenos caballos y si se probase que no se cumplía a rajatabla con el
mantenimiento de armas y caballos, eran reprendidos y perdiendo durante un mes
el nombre de caballero de la Banda y siendo llamado escudero,
- debían circular a caballo y de
ninguna manera en mula, portar la Banda, entrar en palacio con la espada, comer
siempre acompañado,
- nunca debían quejarse de las
heridas ni vanagloriarse de sus hazañas, siendo reprendido caso de hacerlo por
el maestre y no visitado por los demás caballeros durante un mes,
- por supuesto estaba
tajantemente prohibido el juego, empeñar las armas o las ropas con sus penas
correspondientes...
En fin, una serie de normas que quedaron recogidas en unos Estatutos.
Se conservan tres relaciones de miembros de la Orden de la Banda. La
primera es de alrededor de 1332; la segunda es unos años posterior, puede que
de 1348. La tercera la ofrece fray Antonio de Guevara en sus Epístolas
familiares, pero no es muy fiable, como todo lo que en general salió de las
manos del obispo de Mondoñedo, pero es la única que he encontrado.
Los infantes Pedro, Enrique y Tello Don
Fernando Alfonso
Carlos de Guevara, Don Juan el Bueno, Alvar García de Albornoz,
Garcí Joffe Tenoria, Lope Díaz de Almazán,
Diego García de Toledo,
Fernán Pérez Ponce, Gonzalo Ruiz de la
Vega, Fernán Enríquez,
Garcilaso de la Vega, Pero Fernández, Garcí Fernández
Tello,
Juan Estévanez, Juan Alfonso
de ¿Cariello?, Martí Alfonso
de Córdova,
Juan Alfonso Benavides, Garcí Gutiérrez de Gajalba,
Fernán García Duque
Diego Fernández de Castriello, Pedro
González de Agüero, Ýñigo
López de Horozco,
Juan Fernández de Bahamonde, Gutierre Fernández de Toledo, Alfonso Fernández Alcayde,
Pero Ruiz de Villegas, Ruy Ramírez de Guzmán,
Enrique Enríquez, el Mozo
Ruy González de Castañeda Juan González de Bazán Suero Pérez de Quiñones
Sancho Martínez de Leyva Fernán Carriello Pero Trillo
Perálbarez Osorio Gonzalo Mexía Pero López de
Padilla
Juan de Rojas Juan
Rodríguez de Villegas Don Juan
Núñez
Mendoro Drigues de Viesma Alfonso Fernández Coronel Juan de Cerejuela
Fernán Pérez Puertocarrero Orejón de Liébana Gómez Capiello
Juan Rodríguez de Cisneros Juan Tenorio Juan
Fernández del Gadillo
Don Gil de Quintana Beltrán de
Guevara Diego Pérez Sarmiento
Ombrete de Torellas Juan Fernández
Coronel Alfonso Tenorio
Ninguna de ellas expone el elenco completo
sino principalmente a los nobles de Castilla; pues a forma de apaciguar la
guerra de bandos en las provincias vascas muchos nobles recibieron la Banda en
Guipúzcoa y Vizcaya entre los años 1332 y 1333.
Sobre esta lista, con algunos nombres más,
existe un libro titulado Caballeros iluminados de la Real Orden de la Banda,
realizado por Ángel M. García A. en 2021 que presenta los escudo de cada uno de
ellos y unas breves notas.
Durante el reinado de Pedro I
se estableció una peculiar relación entre la Orden de la Banda y el grupo de
los donceles, es decir, los hijos de nobles que se criaban junto al príncipe
recibiendo un encuadramiento militar. Este cuerpo militar, configurado en
tiempos de Alfonso XI como contingente de caballería ligera, se consolida ahora
como guardia personal del rey y cantera de la orden de la Banda.
El rey Juan I emprendió un
programa de oficialización de la Orden insertando una versión reducida del
Libro de la Banda, llamado Segundo Ordenamiento en los cuadernos de
Cortes compilados durante su reinado. La Orden adquiría entonces un valor
paradigmático que podía inspirar otro tipo de ensayos religioso-caballerescos
como la cofradía cacereña de Nuestra Señora del Salor, fundada por el rey Juan en
1383 imitando a la de la Banda.
Durante el reinado de Juan II se acuñó hacia 1442 una nueva moneda de
oro con la enseña de la Orden, dos dragantes opuestos con la banda dorada, la
llamada por ello dobla de la banda.
Episodios militares
No he encontrado muchos episodios militares en los que se hallara esta
Orden. Los hallado es:
1- Batalla del Saldado: el
treinta de octubre de 1340, los caballeros de esta Orden se hallaron en esta
batalla, teniendo un papel destacado. En dicha batalla, portaba el estandarte de
la Orden el alférez mayor Pedro Ruiz Carrillo y junto a los caballeros tomaron parte en la contundente carga de
caballería pesada que destrozó las líneas del campamento de los benimerines y
de las tropas granadinas que les apoyaban. Los ejércitos estaban formados por
unos sesenta y seis mil hombres el musulmán entre benimerines y nazaríes. Las
huestes cristianas sumaban alrededor de veintidós mil hombres, entre las tropas
reales, tropas portuguesas, de las órdenes militares y de las milicias
concejiles y episcopales.
2- Asedio de Algeciras: Entre
1342 y 1344, se hallaron los caballeros de la Banda en el sitio y asedio puesto
a la ciudad de Algeciras, una de las campañas militares más duras de la
Reconquista, donde los caballeros de la Orden competían por realizar las gestas
más arriesgadas, aunque no solo ellos, pues se sabe de algunos que no eran
miembros de la Orden pero que por su notable valentía, arrojo y tenacidad
fueron premiados con ser investidos caballeros de la misma, como fue el caso de
ubetense Íñigo López de Orozco, quien estaba al cargo de abrir trincheras y
fosos para la protección del campamento,
“...los trabajos en tanto iban progresando; pero con el temor que el
sitio se prolongase mucho tiempo, abriéronse nuevas trincheras y fosos para
fortalecer el campamento bajo la dirección de Íñigo López de Orozco.”
hallándose luego al mando una
gran bastida de madera frente a la Puerta del Fonsario, que aunque fue
destruida en una salida de los defensores de la plaza, fue nuevamente construida,
pudiendo continuar asediando y disparando contra la puerta sin cejar.
En el Poema de Alfonso Onceno, se identificaba a los moros con un
dragón
VII- La
Batalla del Estrecho
Estrofa
1569
(Arenga
del rey castellano)
“Non ayades que temer
destos moros, que son
pocos:
Convusco cuido vencer
aqueste dragón de Marruecos.
Aqueste sera su fin;
Dios nos querrá ayudar
que el rey banamarin
nos non podrá escapar...”
y le da a la Orden un papel muy
principal. Sobre esto el poema tiene varias estrofas:
II-
Mayoría del rey
Estrofas
279 y 280
(Alabanza
de Alfonso XI)
coraçón de gran poder
contra los sus omezieros;
fizo la Vanda traer
a todos sus caballeros
e dobloles las quantías
por la Vanda más valer:
todas estas cortesías
el buen rey mandó fazer.
VI- La Batalla del Estrecho
Estrofa
1011
(Alfonso
XI lanza un llamamiento a la cristiandad)
Con él muchos caballeros
que le fagan omenaje
los de la Banda, braceros
homnes de muy gran linaje
Estrofa 1434
(El ejército cristiano marcha sobre Tarifa. Arenga de sus reyes)
En esta lid entraré
como siempre fablaran,
los de la Vada veré
como me aguardarán
Estrofas 1559 y 1560
(Arenga del rey castellano)
“Ya el día mucho anda:
¡esforzar la Cristiandad!
Caballeros de la Vanda:
¡hoy veré vuestra bondad!
¡Esforçar, non temer cosa
en ferir de la espada,
que la Vanda muy fermosa
oy sea por vos onrada!
VII- Batalla del Salado
Estrofa 1675
(Entra en combate Alfonso XI contra el infante Audalla)
Con gran braveça entera
los de la Vanda llamó
salió de la costanera
la delantera tomó
VIII- Cerco de Algeciras
Estrofa 2332
(Se envía una flota en ayuda de Algeciras)
Cavalleros de la Vanda.
El rey les dio conplimiento,
assaz de mucha vianda
e fízoles libramiento.
3- Batalla de Aljubarrota: El catorce de agosto de 1385, se enfrentan en la localidad de Aljubarrota los ejércitos castellano y portugués, batalla en la que nuestra Orden, a pesar de combatir con denuedo, sufrió, junto al ejército castellano una durísima derrota.
Efectivamente, en la batalla su pendón junto con el pendón real y el alférez Lope de Ayala fue hecho prisionero junto a otros miembros de la Orden y del ejército, amén de los que cayeron muertos, lo que la dejó muy mermada de miembros, obligando a que Juan I se viera precisado a conceder la divisa, la Banda, a las mujeres de Palencia, pues al no hallarse los hombres en la plaza por estar fuera sirviendo al rey, estas hicieron en 1837 una férrea defensa de la plaza frente a las tropas de Juan de Gante, duque de Láncaster, en su campaña para reclamar el trono de Castilla, saliendo incluso a combatir a los ingleses en campo abierto y ponerlos en fuga.
Desde entonces, obtuvieron de Juan I el privilegio y derecho a llevar la banda dorada y lucir los colores oro y gules en sus ropas y tocados
«...como las traen los caballeros de la Banda, pues ellas suplieron el oficio de ellos»
Con la adopción de esta medida, se forzaban los estatutos acentuando la trasformación de la antigua orden monárquica en una pseudo orden clientelar adaptada a las necesidades regias, como señala Boulton.
![]() |
| Recreación del rey Juan II con las insignias de la orden de la Banda |
Epílogo: Enrique IV y los Reyes
Católicos
En el siglo XV la Orden de la Banda entró en decadencia, considerándosela
extinta hacia 1474.
Hechos como el haber perdido la función política para la que fue creada,
es decir, unir a la levantisca nobleza castellana bajo su autoridad real y
apaciguar las facciones internas y la centralización del poder real llevado a
cabo por los últimos Trastámara, llegando un punto en que unido a su pérdida de
prestigio al aceptar entre sus miembros a caballeros pobres y de bajo rango,
acabó disolviéndose y cayendo en el olvido y desapareciendo.
Soldado Malagueño
Málaga - 2026



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